Miércoles 19 de Agosto de 2026

Gremiales | 19 de agosto

Le Blé entra en concurso de acreedores y despide a más de 30 trabajadores en medio de una crisis de $1.500 millones

La cadena de panaderías y cafeterías Le Blé atraviesa una profunda crisis financiera que ya tuvo un fuerte impacto sobre su estructura laboral. La empresa que opera la marca, Be Larch S.A., solicitó la apertura de un concurso preventivo de acreedores luego de acumular una deuda superior a $1.566 millones, mientras cerró locales y redujo drásticamente su cantidad de empleados.

La presentación realizada ante el Juzgado Nacional en lo Comercial expuso la magnitud del deterioro: la compañía pasó de contar con 49 trabajadores en noviembre de 2025 a solamente 15 al momento de solicitar el concurso. En pocos meses, más de 30 personas quedaron fuera de la empresa.

El recorte de personal formó parte de una estrategia para reducir costos frente a la caída de los ingresos. La firma también cerró establecimientos propios que generaban pérdidas y achicó su estructura administrativa, pero las medidas no lograron revertir el deterioro financiero.

Una deuda que supera los $1.500 millones

De acuerdo con la documentación presentada ante la Justicia, Be Larch acumula obligaciones por $1.566,8 millones, distribuidas entre 76 acreedores.

Entre los acreedores aparecen entidades bancarias, proveedores, organismos fiscales y los propios trabajadores. Las acreencias laborales superan los $112 millones, una cifra que refleja el impacto de la crisis sobre quienes todavía trabajan en la compañía y quienes fueron desvinculados.

El deterioro financiero se aceleró a partir del 10 de abril de 2026, cuando la empresa no pudo afrontar compromisos bancarios y comenzaron a rechazarse los cheques emitidos.

Según los registros del Banco Central, la firma acumula 175 cheques rechazados por más de $205 millones, en su mayoría correspondientes al período comprendido entre abril y junio de este año.

A esa situación se sumaron además dos pedidos de quiebra, iniciados por la empresa Posta Express y por el proveedor Molino Chacabuco, ambos vinculados con deudas instrumentadas mediante cheques electrónicos sin fondos.

Del crecimiento a un fuerte ajuste

Le Blé comenzó sus actividades en 2008, con un pequeño emprendimiento de boulangerie en el barrio porteño de Colegiales. Con el paso de los años, la marca logró expandirse hasta alcanzar 39 locales entre establecimientos propios y franquicias.

La empresa incluso llegó a proyectar su expansión internacional con un desembarco en España.

Sin embargo, el crecimiento no logró sostenerse frente al deterioro del consumo y la pérdida de unidades comerciales.

En su presentación judicial, Be Larch explicó que durante 2024 y 2025 sufrió una fuerte caída de los ingresos como consecuencia del cierre de locales, la salida de franquiciados de alto volumen de facturación y la contracción del consumo gastronómico.

Los números muestran el impacto de ese proceso. En 2025 la empresa facturó $2.577,8 millones, un 16% menos que durante el año anterior.

El resultado económico también sufrió un fuerte deterioro: pasó de registrar una ganancia de $177,6 millones a una pérdida de $214,3 millones en apenas un año.

Una empresa al límite

El concurso preventivo representa ahora el intento de la compañía por alcanzar un acuerdo con sus acreedores y evitar una eventual quiebra.

Para continuar operando, Be Larch solicitó judicialmente la reapertura de sus cuentas corrientes en Banco Galicia, Banco Macro, Banco Nación y Banco Ciudad, que habían sido embargadas.

La empresa argumentó que necesita disponer de esas cuentas para mantener la actividad, afrontar pagos a proveedores, cumplir con obligaciones fiscales y abonar salarios.

Sin embargo, la situación patrimonial muestra un escenario complejo. A fines de 2025, la compañía registraba un capital de trabajo negativo de $687,4 millones.

Además, el auditor había advertido sobre la existencia de dudas respecto de la capacidad de la sociedad para continuar funcionando como empresa en marcha.

Decenas de familias afectadas

El proceso de reestructuración financiera ya tuvo un costo laboral significativo. La reducción de 49 a 15 empleados representa una pérdida de más de 30 puestos de trabajo en pocos meses, en paralelo al cierre de establecimientos y al achicamiento de la estructura de la compañía.

El concurso buscará determinar si Le Blé puede alcanzar un acuerdo que le permita continuar funcionando y preservar los puestos laborales restantes.

Por ahora, la reconocida cadena gastronómica intenta evitar un desenlace definitivo mientras enfrenta una combinación de caída del consumo, endeudamiento, cheques rechazados, cierres de locales y una fuerte reducción de su plantilla.

El caso se suma a los problemas que atraviesan distintas empresas del sector gastronómico, especialmente aquellas que durante los últimos años habían construido estructuras de expansión que hoy resultan difíciles de sostener frente a un escenario de menor consumo y mayores dificultades financieras.

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