Miércoles 19 de Agosto de 2026

Gremiales | 19 de agosto

Científicos y tecnólogos reclamaron la renuncia de Daniel Salamone y denunciaron un fuerte deterioro del sistema de ciencia y tecnología

La Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología reclamó la renuncia del presidente del CONICET, Daniel Salamone, luego de sus declaraciones en las que cuestionó la existencia de una “fuga de cerebros” y negó el proceso de desmantelamiento que, según las organizaciones del sector, atraviesa el sistema científico argentino.

La entidad, que junto con la Red de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología (RAICYT) participó de la movilización realizada en el Obelisco, acusó al titular del organismo de minimizar la pérdida de puestos de trabajo y el deterioro de las condiciones laborales de investigadores, becarios y profesionales.

Desde la Mesa Federal sostuvieron que Salamone debería abandonar el cargo si no está dispuesto a defender el sistema científico-tecnológico nacional y calificaron sus declaraciones como una nueva provocación del Gobierno.

Defender la ciencia es defender nuestro futuro. Sin conocimiento no hay desarrollo, no hay soberanía y no hay Nación posible”, señalaron los integrantes de la organización.

6.400 puestos de trabajo menos

Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con la interpretación del concepto de “fuga de cerebros”.

Desde la Mesa Federal plantearon que el fenómeno no debe medirse exclusivamente por la cantidad de investigadores que emigran al exterior, sino también por la pérdida de capacidades dentro del propio sistema científico argentino.

Según datos del Grupo EPC-CIICTI citados por la organización, entre diciembre de 2023 y junio de 2026 el sistema científico-tecnológico perdió 6.400 puestos de trabajo, al pasar de 75.121 trabajadores a 68.721.

Para las entidades, esa reducción equivale a la pérdida de aproximadamente siete puestos científicos por día.

El caso del CONICET también presenta números que las organizaciones consideran preocupantes. Entre diciembre de 2023 y marzo de 2025 se registraron 377 bajas de investigadores de carrera, de las cuales 145 correspondieron a renuncias.

En el mismo período, además, se produjeron 2.549 bajas de becas, incluyendo 637 renuncias.

A esto se sumó una nueva reducción durante 2026: el propio CONICET informó que el 31 de julio dejaron de trabajar 379 becarios y becarias posdoctorales, como consecuencia de la decisión de no extender sus becas mientras esperan los resultados de la convocatoria para ingresar a la Carrera del Investigador.

Salarios y pérdida de poder adquisitivo

La Mesa Federal también puso el foco en el deterioro salarial como uno de los factores que, según su análisis, contribuyen a expulsar profesionales del sistema.

De acuerdo con los datos difundidos por la organización, los investigadores del CONICET acumularon hasta marzo de 2026 una pérdida real del 40% de sus salarios respecto de noviembre de 2023.

En el caso de los docentes e investigadores de las universidades nacionales, la pérdida del poder adquisitivo habría alcanzado el 33,7%.

Para las organizaciones científicas, esta situación dificulta cualquier estrategia destinada a retener investigadores altamente calificados y sostener carreras profesionales dentro del país.

“La discusión no es si se van todos”, plantearon desde la Mesa Federal. En cambio, reclamaron respuestas sobre las condiciones que enfrentan los científicos para desarrollar una trayectoria profesional en Argentina.

Menos becas y dificultades para los jóvenes

El deterioro también se observa, según las entidades, en las posibilidades de ingreso de las nuevas generaciones al sistema científico.

La cantidad de postulantes a la Carrera del Investigador del CONICET cayó de 1.960 en 2023 a 1.378 en 2024.

Además, señalaron que 559 investigadores seleccionados en 2023 a partir de la convocatoria CIC 2022 todavía no fueron incorporados. A ese grupo se sumarían alrededor de 100 personas seleccionadas para la Carrera de Personal de Apoyo.

El problema también alcanza a las becas posdoctorales.

Juan Pablo Fabroni, becario doctoral en Biología y docente de Genética de la UBA, cuestionó el argumento oficial de que las políticas actuales priorizan a los jóvenes investigadores.

Según los datos que difundió, en 2022 se otorgaron 800 becas posdoctorales y 1.400 prórrogas, mientras que en 2025 se concedieron 432 becas y ninguna prórroga.

En 2023 y 2024, en tanto, se habrían otorgado alrededor de 450 becas posdoctorales por año.

Para Fabroni, la evolución de esos números evidencia una fuerte reducción de las oportunidades para quienes buscan continuar una carrera científica.

“Cientificidio” y pedido de renuncia

La Mesa Federal calificó el escenario como un “cientificidio” y responsabilizó directamente a Salamone por su rol al frente del CONICET.

Las organizaciones cuestionaron que el Gobierno haya eliminado áreas destinadas a producir información y estadísticas sobre la evolución del sistema científico y tecnológico, lo que, según sostuvieron, dificulta evaluar con precisión el impacto de las políticas oficiales.

También reclamaron que los datos sean analizados en contexto y advirtieron que la pérdida de investigadores, becarios y puestos de trabajo no puede quedar reducida a la discusión sobre cuántos profesionales abandonaron el país.

Si no está dispuesto a defender la ciencia, la tecnología y las capacidades soberanas de la Argentina, renuncie”, reclamaron desde la Mesa Federal.

El conflicto se suma así a las distintas protestas que vienen protagonizando investigadores, docentes, becarios y trabajadores de organismos científicos frente al ajuste presupuestario y laboral. Para las organizaciones del sector, el debate ya no pasa solamente por el financiamiento de la ciencia, sino por la posibilidad de sostener en el país las capacidades profesionales y estratégicas construidas durante décadas.

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