Domingo 31 de Agosto de 2025

Gremiales | 31 de agosto

Celulosa Argentina en crisis: plantas paralizadas, default financiero y más de 500 empleos en riesgo

La histórica papelera Celulosa Argentina, ícono de la industria nacional y uno de los mayores empleadores del sector, atraviesa la peor crisis de su historia. Con plantas paralizadas, deudas impagas y un default que ya suma u$s128 millones, el futuro de miles de puestos de trabajo está bajo seria amenaza.

Producción caída y ventas desplomadas

La compañía reconoció que la falta de capital de trabajo obligó a parar la producción en sus plantas de Capitán Bermúdez (Santa Fe) y Zárate (Buenos Aires), lo que dejó a cientos de trabajadores en un escenario de incertidumbre.

Según datos oficiales, la producción cayó un 15% interanual, mientras que las ventas internas se redujeron un 32%. El segundo semestre fue aún más dramático: la caída de ventas llegó al 52% respecto de 2023, dejando a la empresa sin ingresos para sostener la actividad cotidiana.

Tapebicuá: 500 familias sin ingresos

El golpe más fuerte se sintió en Corrientes, donde la subsidiaria Forestadora Tapebicuá suspendió operaciones por tiempo indeterminado, afectando a más de 500 trabajadores directos.

El cierre repercute en toda la región, ya que la papelera es uno de los principales motores económicos locales. Proveedores, contratistas y comercios quedaron igualmente en crisis, obligando al gobierno provincial a implementar subsidios de emergencia para contener la situación social.

Efecto regional y riesgo de quiebra

La crisis de Celulosa también impacta en el exterior: en Uruguay, su filial Fanapel enfrenta un déficit de capital de trabajo que amenaza con detener su producción.

A nivel nacional, la parálisis de las plantas golpea a toda la cadena forestal e industrial, desde transportistas hasta pequeños productores de madera.

La compañía, en default desde mayo, no logró cerrar un acuerdo de reestructuración con sus acreedores y afronta incluso un pedido de quiebra judicial. El directorio admitió que la única salida viable es conseguir nuevos socios o inversores que aporten capital fresco.

El futuro de los trabajadores, en suspenso

Mientras tanto, los empleados sobreviven entre la angustia y la espera. Sin certezas sobre el pago de salarios ni sobre la continuidad de la compañía que durante décadas fue emblema de la producción papelera argentina, el conflicto se agrava día a día.

“Lo que está en juego no es solo una empresa, sino el futuro de comunidades enteras que dependen de esta industria”, advirtieron desde el gremio papelero.

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