Lunes 31 de Agosto de 2026

Gremiales | 31 de agosto

Pampa Energía cerró la única planta de caucho sintético del país y dejó a 200 trabajadores afectados

La crisis industrial sumó un nuevo capítulo en Santa Fe con el cierre definitivo de la planta de caucho sintético de Pampa Energía, hasta ahora la única instalación de este tipo en el país. La decisión se concretó luego de que venciera la instancia de conciliación voluntaria y no prosperaran las negociaciones para sostener la actividad.

El cierre impactó sobre unos 200 trabajadores. De ese universo, alrededor de un centenar terminó aceptando acuerdos de retiro voluntario, mientras que otros empleados serán reubicados o permanecerán vinculados a tareas específicas dentro de la estructura de la compañía.

La situación fue cuestionada por el Sindicato de Petroquímicos de Santa Fe, que atribuyó el desenlace al escenario productivo generado por la apertura de las importaciones y al aumento de los costos internos.

“Casi 100 compañeros tuvieron que agarrar el acuerdo”

El secretario general del gremio, Mauricio Brizuela, describió el cierre como un golpe para el empleo industrial de la región y aseguró que muchos trabajadores terminaron aceptando retiros voluntarios ante la falta de alternativas.

“Casi 100 compañeros tuvieron que agarrar el acuerdo, pero lo grave es que se quedan sin trabajo de calidad. Es un día triste”, expresó el dirigente sindical.

Brizuela detalló que aproximadamente 25 trabajadores serán trasladados a otras plantas de la empresa en distintos puntos del país, mientras que un grupo reducido continuará desempeñando tareas relacionadas con el mantenimiento.

Para el sindicato, el problema excede la situación particular de Pampa Energía y refleja las dificultades que atraviesa buena parte del entramado industrial argentino.

El gremio apuntó contra las importaciones

Desde el Sindicato de Petroquímicos de Santa Fe sostuvieron que la pérdida de competitividad fue determinante para el cierre.

Brizuela señaló que la industria local debe enfrentar una combinación de factores que, según su diagnóstico, dificulta competir con productos provenientes del exterior.

“Esta empresa cierra por la apertura indiscriminada de importaciones y lo caro que es producir hoy en el país, entre servicios e impuestos”, sostuvo.

El dirigente puso especial énfasis en la competencia con China y cuestionó que empresas radicadas en Argentina deban afrontar costos internos más elevados mientras compiten con productos importados.

“Nos ponen a competir con un gigante como China. Si no frenan con esto, la situación será mucho peor”, advirtió.

El impacto sobre el empleo industrial

El cierre implica no solamente la pérdida de puestos laborales directos, sino también un nuevo golpe sobre una actividad estratégica para la cadena petroquímica.

Para el gremio, el problema central es que los retiros voluntarios no representan una solución estructural, sino una salida frente a la desaparición de una fuente de empleo industrial de calidad.

La mitad de los trabajadores afectados habría optado por los acuerdos de desvinculación, mientras que la empresa avanzará con la reubicación de una parte de la plantilla.

El sindicato, en tanto, reclama que se analicen alternativas para evitar que el proceso de cierre de industrias continúe profundizándose en la provincia.

Reclamo de infraestructura energética para Santa Fe

Brizuela también reclamó una mayor intervención del Gobierno provincial frente al deterioro del entramado industrial y planteó que la disponibilidad energética es uno de los factores centrales para atraer nuevas inversiones.

En ese marco, mencionó un anteproyecto destinado a retomar la construcción de un gasoducto que había quedado inconcluso, una obra que, según su planteo, podría mejorar las condiciones para la instalación de nuevos emprendimientos productivos.

El dirigente sostuvo que Santa Fe necesita contar con infraestructura energética suficiente para competir por inversiones industriales y evitar que proyectos de gran escala terminen radicándose en otras provincias.

La comparación con la inversión en Bahía Blanca

El titular del Sindicato de Petroquímicos de Santa Fe también cuestionó que Pampa Energía haya decidido desarrollar una inversión vinculada con la producción de urea en Bahía Blanca, en lugar de hacerlo en territorio santafesino.

Según Brizuela, la falta de disponibilidad de gas fue uno de los factores que condicionaron la posibilidad de que ese proyecto se instalara en Santa Fe.

El planteo vuelve a poner en discusión la distribución territorial de las inversiones industriales y el peso que tiene la infraestructura energética a la hora de definir la localización de nuevos proyectos.

Una planta estratégica que deja de producir

Con el cierre, Argentina pierde la única planta destinada a la producción de caucho sintético del país, en un contexto marcado por una mayor competencia de productos importados y por el incremento de los costos de producción internos.

Para el sindicato, el caso funciona como una señal de alarma sobre el futuro de la industria nacional.

La advertencia apunta especialmente a aquellas actividades que requieren importantes volúmenes de energía y que, al mismo tiempo, deben competir con productos fabricados en economías de gran escala.

El conflicto que comenzó con semanas de incertidumbre y negociaciones terminó, finalmente, con el cierre de la planta y la salida de una parte significativa de sus trabajadores.

Para los petroquímicos santafesinos, el desafío ahora es evitar que este episodio se transforme en otro antecedente de una tendencia más amplia: menos producción industrial, pérdida de empleos de calidad y mayor dependencia de las importaciones.

COMENTARIOS