Gremiales | 30 de agosto
Mirgor: la UOM Río Grande rechaza extender la conciliación y advierte por 340 despidos
También cuestionó los despidos de representantes gremiales y habló de presiones y amenazas contra los trabajadores.
La tensión en el polo industrial de Río Grande vuelve a crecer y tiene como epicentro al Grupo Mirgor. La conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de Tierra del Fuego llegará a su vencimiento el lunes 31 de agosto y la UOM Río Grande ya anticipó que no está dispuesta a aceptar una extensión del plazo.
El secretario general de la seccional, Oscar “Zurdo” Martínez, sostuvo que la medida de conciliación no permitió resolver el conflicto porque, según denunció, la compañía no cumplió integralmente con las condiciones establecidas por la autoridad laboral.
En ese escenario, los 340 trabajadores alcanzados por los despidos podrían volver a quedar expuestos a la pérdida de sus puestos laborales una vez finalizado el período de conciliación.
“Nos vamos a negar” a la prórroga, anticipó Martínez, quien además señaló que la organización sindical ya presentó una denuncia contra la empresa y espera una resolución del Ministerio de Trabajo provincial.
340 trabajadores, en el centro del conflicto
Los despidos habían sido frenados provisoriamente por la conciliación obligatoria, que permitió el regreso de los trabajadores a sus puestos mientras continuaban las negociaciones.
Pero la situación permanece sin resolución.
Para la conducción de la UOM Río Grande, existen elementos suficientes para considerar que debe finalizar la instancia administrativa y quedar habilitada la posibilidad de adoptar nuevas medidas de fuerza para defender los puestos de trabajo.
El conflicto tiene además una particularidad: la organización sindical denuncia que 25 integrantes de la representación gremial fueron despedidos en las distintas empresas que forman parte del conglomerado en Tierra del Fuego: IATEC, FAMAR, Brightstar y Mirgor.
La eliminación de buena parte de la estructura gremial en las plantas incrementó todavía más el malestar entre los trabajadores.
Cruce con la empresa y denuncias de amenazas
Martínez relató que la presencia del CEO de la compañía en las plantas generó un momento de máxima tensión.
De acuerdo con su versión, el encuentro entre el directivo y los trabajadores terminó en una fuerte discusión, con acusaciones de agresiones verbales, amenazas y provocaciones.
El titular de la UOM Río Grande aseguró que el clima de tensión fue tal que algunos trabajadores sufrieron descompensaciones y episodios de hipertensión.
La organización sindical considera que el escenario no puede normalizarse y reclama que se garanticen condiciones adecuadas para continuar cualquier instancia de negociación.
Un paro que paralizó las plantas
Frente a la escalada del conflicto, la UOM Río Grande convocó a sus delegados y posteriormente llevó la discusión a una asamblea de trabajadores.
La decisión fue avanzar con una medida de fuerza que terminó paralizando las distintas plantas del Grupo Mirgor en la ciudad.
La protesta contó además con acompañamiento de organizaciones sindicales y sectores de la comunidad, entre ellos Camioneros, Comercio, ASIMRA y SUTEF, además de jubilados y vecinos.
El dato no es menor para la UOM: el conflicto dejó de ser presentado exclusivamente como una disputa entre trabajadores y una empresa para convertirse en una discusión sobre el futuro del entramado industrial de Tierra del Fuego.
El salario, otra batalla
A los despidos se suma una discusión salarial que viene generando fuertes resistencias.
Según explicó Martínez, una de las pretensiones empresariales consiste en avanzar hacia una equiparación de los ingresos de los trabajadores de Río Grande con los de Ushuaia, donde los salarios serían aproximadamente un 30% inferiores.
Para la conducción metalúrgica, esa convergencia implicaría una pérdida de ingresos para los trabajadores de Río Grande y forma parte de una estrategia más amplia para reducir costos laborales.
La UOM sostiene que no está dispuesta a aceptar una reducción de los salarios como mecanismo para resolver la crisis empresaria.
El régimen industrial fueguino, bajo presión
La disputa en Mirgor ocurre además en un momento especialmente delicado para la industria fueguina.
Martínez vinculó el conflicto con un proceso más amplio de reducción de puestos de trabajo y cuestionó las políticas económicas implementadas durante la gestión de Javier Milei, particularmente por el impacto sobre el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego.
El dirigente afirmó que desde el inicio del actual Gobierno la organización viene resistiendo medidas que, según su interpretación, apuntan a reducir el empleo industrial y debilitar la capacidad de negociación de los sindicatos.
En ese marco, la defensa de los 340 puestos de trabajo aparece como parte de una disputa de mayor alcance: qué modelo productivo tendrá Tierra del Fuego y cuántos trabajadores quedarán dentro de la industria.
La advertencia por una posible intervención
Otro de los puntos que elevó la temperatura política fue la posibilidad de una eventual intervención de la seccional Río Grande de la UOM.
Martínez aseguró que desde el sector empresario se habría mencionado esa alternativa y la interpretó como un intento de avanzar sobre la autonomía de la organización sindical local.
El dirigente dejó una advertencia explícita frente a cualquier eventual decisión en ese sentido: si la intervención llegara desde Buenos Aires, encontraría resistencia en Río Grande.
El lunes, una definición clave
La fecha determinante será el lunes 31 de agosto, cuando termine formalmente la conciliación obligatoria.
La UOM ya adelantó que rechazará una nueva prórroga y reclama que, ante la falta de cumplimiento de lo acordado, se libere a las partes para definir los pasos a seguir.
Mientras tanto, los 340 trabajadores continúan en una situación de incertidumbre.
El desenlace de la disputa no sólo definirá el futuro laboral de esos operarios. También puede convertirse en un nuevo capítulo de la crisis industrial fueguina y en una prueba de fuerza entre la UOM, Mirgor y las autoridades provinciales en torno al futuro del empleo metalúrgico en Tierra del Fuego.