Sábado 15 de Agosto de 2026

Gremiales | 15 de agosto

El empleo registrado acumula tres meses de caída y perdió 110.000 puestos en un año

El mercado laboral formal volvió a mostrar señales de deterioro en mayo de 2026. De acuerdo con datos oficiales procesados por la Secretaría de Trabajo a partir del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el empleo registrado cayó por tercer mes consecutivo, mientras que en la comparación interanual se contabilizan unos 110.000 puestos menos.

La cantidad de trabajadores registrados en el sector privado pasó de 12.797.600 en abril a 12.785.600 en mayo, lo que representa una reducción mensual del 0,1%, equivalente a aproximadamente 12.000 empleos.

Aunque la caída de mayo fue menor a las registradas en marzo y abril, la continuidad del retroceso confirma la dificultad de la economía para recuperar el empleo asalariado formal.

Un año de pérdida de puestos

La comparación con mayo de 2025 muestra un deterioro más significativo. En ese momento había alrededor de 12.861.000 trabajadores registrados en el sector privado, frente a los 12.785.600 contabilizados un año después.

La diferencia representa una pérdida aproximada de 110.000 empleos formales en doce meses.

El comportamiento resulta especialmente relevante porque se produce en un contexto en el que el Gobierno impulsó modificaciones al régimen laboral con el argumento de favorecer la creación de empleo registrado y reducir las barreras para la contratación.

Sin embargo, los datos oficiales muestran que el empleo asalariado privado continúa sin recuperar una trayectoria sostenida de crecimiento.

El empleo asalariado lleva doce meses en retroceso

La situación resulta más clara al observar cada modalidad de empleo.

El trabajo asalariado registrado en el sector privado acumula doce meses consecutivos de contracción. La caída de esta categoría constituye el principal factor detrás del retroceso general del empleo formal.

En paralelo, otras modalidades laborales registraron incrementos y permitieron amortiguar parcialmente la caída.

El monotributo sumó unos 2.700 trabajadores en mayo, equivalente a una suba del 0,1%. En términos interanuales, acumula un crecimiento cercano al 2%, con más de 42.000 incorporaciones durante los últimos doce meses.

También aumentó el empleo en casas particulares, que registró una mejora del 0,3% en mayo, incorporando alrededor de 1.400 trabajadores.

Estos movimientos explican por qué la caída total del empleo registrado fue menor que la observada exclusivamente entre los asalariados privados.

La baja se desacelera, pero no se revierte

Los registros oficiales muestran que la pérdida de puestos se moderó en mayo, aunque todavía no existe un cambio de tendencia.

En marzo, el empleo registrado había retrocedido 0,2%, mientras que en abril la caída llegó al 0,3%. En mayo, la reducción fue del 0,1%.

La desaceleración puede interpretarse como una señal de menor intensidad en la destrucción de empleo, pero no como una recuperación. El sector privado asalariado continúa reduciendo su cantidad de trabajadores y acumula un año completo de retrocesos.

Junio vuelve a encender las alarmas

Los primeros resultados de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) correspondiente a junio de 2026 anticipan que el empleo asalariado registrado habría vuelto a caer.

El relevamiento, que analiza el comportamiento de empresas de los principales centros urbanos, apunta así a una continuidad de la tendencia observada durante los meses anteriores.

El escenario deja planteado un interrogante sobre la capacidad de la economía para generar empleo formal de manera sostenida. Mientras algunas modalidades laborales crecen de forma moderada, el segmento que concentra los puestos asalariados privados registrados continúa perdiendo trabajadores.

Así, los datos oficiales muestran que, lejos de consolidarse una recuperación del mercado laboral formal, el empleo registrado atraviesa su tercer mes consecutivo de caída y acumula una pérdida significativa de puestos en el último año.

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