Miércoles 5 de Agosto de 2026

Gremiales | 05 de agosto

La industria textil profundiza su crisis: cerraron 330 fábricas en un año y el empleo registró la mayor caída desde que hay registros

La industria textil argentina atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. A la retracción del consumo interno y el avance de las importaciones se suman ahora indicadores que muestran un deterioro de la estructura productiva: cierre de establecimientos, fuerte caída de la producción, pérdida récord de empleos y un desplome de la inversión que compromete la capacidad futura del sector.

Así lo refleja un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), que advierte que la crisis dejó de ser exclusivamente coyuntural para convertirse en un problema de carácter estructural.

Más de 330 fábricas menos en un año

Según los datos de la entidad, actualmente funcionan 3.626 establecimientos textiles en todo el país, lo que representa 330 fábricas menos que un año atrás.

La tendencia continuó durante 2026: únicamente en los primeros cuatro meses del año dejaron de operar 115 establecimientos, mientras que desde diciembre de 2023 el sector acumula la desaparición de 383 plantas productivas.

Para la cámara empresaria, estos datos reflejan una reducción sostenida del entramado industrial que podría afectar la capacidad de recuperación del sector en el mediano plazo.

La producción cae muy por encima del promedio industrial

El retroceso también se observa en los niveles de actividad.

En mayo, la producción textil registró una caída interanual del 25,6%, una contracción que supera ampliamente el descenso del 2,5% registrado por el conjunto de la industria manufacturera.

En el acumulado de los primeros cinco meses de 2026, la producción del sector muestra una baja del 26,5%, frente al 3,1% promedio de la actividad industrial.

Los segmentos más afectados corresponden a los primeros eslabones de la cadena productiva:

  • Hilados de algodón: -35,3% interanual.
  • Tejidos y acabado de productos textiles: -38,6% en el acumulado del año.

El empleo registra una caída histórica

El deterioro de la actividad ya tiene un fuerte impacto sobre el mercado laboral.

El complejo integrado por textil, confección, cuero y calzado contabilizaba en abril 95.094 trabajadores registrados, lo que representa una pérdida de 15.468 puestos de trabajo respecto del mismo mes del año anterior.

De acuerdo con FITA, se trata de la mayor caída interanual del empleo desde que existen registros.

Si se toma como referencia diciembre de 2023, el sector acumula una reducción superior a 25.600 empleos registrados, con un promedio cercano a 1.200 puestos perdidos por mes.

La gerente general de FITA, Celina Pena, sostuvo que la persistencia del deterioro permite descartar que se trate de una situación pasajera.

"La duración descarta cualquier lectura como fenómeno transitorio", afirmó la directiva.

Capacidad ociosa e inversión en retroceso

Otro de los indicadores que preocupa al sector es el bajo nivel de utilización de la capacidad instalada.

Las plantas textiles trabajan actualmente al 42,2% de su capacidad, muy por debajo del promedio de la industria manufacturera, que se ubica en 58,4%.

En términos prácticos, esto significa que casi seis de cada diez máquinas permanecen sin utilizar, reflejando la debilidad de la demanda y la reducción de la producción.

A este escenario se suma una fuerte caída de la inversión. Durante el primer semestre del año, la incorporación de maquinaria para la actividad se redujo 28%, con bajas particularmente marcadas en:

  • Telares planos: -75%.
  • Equipos para tejido de punto: -52%.

Riesgo para la recuperación del sector

Desde FITA advierten que la combinación de cierre de empresas, pérdida de empleo y retracción de la inversión podría tener consecuencias de largo plazo.

La entidad plantea que, aun cuando el consumo interno se recupere en los próximos años, parte de la capacidad productiva podría haberse perdido de manera definitiva debido al cierre de fábricas y a la falta de renovación tecnológica.

 

En ese contexto, el informe sostiene que la industria textil enfrenta una etapa crítica, en la que la continuidad de empresas, puestos de trabajo e inversiones aparece como uno de los principales desafíos para la actividad manufacturera argentina.

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