Gremiales | 23 de julio
Faraón Hogar ingresó en concurso preventivo tras acumular pérdidas millonarias y una deuda superior a los $444 millones
La fabricante de electrodomésticos Faraón Hogar, con más de 30 años de actividad en el mercado argentino, quedó bajo concurso preventivo de acreedores luego de atravesar un fuerte deterioro financiero provocado por la caída del consumo, el aumento de los costos y las dificultades para sostener su operación. La empresa busca ahora reestructurar sus pasivos para evitar el cierre definitivo y mantener la continuidad de su actividad.
La apertura del proceso fue dispuesta por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N.º 6, luego de que la firma reconociera un escenario de cesación de pagos con un pasivo superior a $444 millones, pérdidas por casi $150 millones y un patrimonio neto negativo.
Del crecimiento nacional al ajuste de su estructura
Fundada en 1995 por Rubén Loccisano, Faraón Hogar comenzó fabricando lavarropas y con el paso de los años amplió su producción hacia termotanques, estufas, ventiladores, secarropas y muebles metálicos, abasteciendo a distribuidores y comercios de todo el país.
Durante su etapa de expansión llegó a operar una planta industrial de 1.000 metros cuadrados en el partido bonaerense de San Martín y desarrolló una red comercial con presencia desde Tierra del Fuego hasta Jujuy.
Sin embargo, el desplome de las ventas obligó a la empresa a reducir drásticamente su estructura. La producción fue trasladada a un taller alquilado de menores dimensiones, la plantilla quedó reducida a apenas siete trabajadores y se vendieron distintos activos para obtener liquidez, entre ellos vehículos y equipamiento industrial. Los socios también recurrieron a recursos propios y préstamos familiares para afrontar obligaciones salariales.
El consumo golpeó al negocio
La compañía atribuyó su crisis a una combinación de factores que afectó especialmente al mercado de bienes durables: la retracción del consumo interno, el incremento de los costos operativos, la mayor competencia derivada de la apertura de importaciones y las dificultades para acceder al financiamiento.
El impacto quedó reflejado en los balances. Durante el último ejercicio las ventas descendieron desde $599,4 millones hasta $392,3 millones, una caída cercana al 35%, mientras que la empresa pasó de registrar ganancias en 2024 a cerrar 2025 con pérdidas por $149,5 millones.
Entre sus principales acreedores figuran entidades financieras como Banco Nación, Banco Provincia, Galicia y Credicoop, además de organismos fiscales y proveedores industriales.
Un fenómeno que se repite entre las pymes
La situación de Faraón Hogar se suma a la creciente cantidad de empresas que recurren al concurso preventivo para intentar reorganizar sus finanzas. Distintos relevamientos del sector pyme muestran un incremento sostenido de este tipo de procesos durante los últimos años, en un contexto marcado por la caída de la actividad económica y el deterioro del mercado interno.
Pese al complejo escenario, la empresa aseguró que mantiene su red de clientes mayoristas, continúa prestando servicios de posventa y conserva parte de su capacidad productiva. En esta nueva etapa, buscará utilizar la protección judicial para renegociar sus deudas y avanzar en una estrategia comercial que incluye el desarrollo de ventas a través del comercio electrónico.
