Gremiales | 22 de julio
Un informe de la UBA explica por qué el crecimiento económico no se traduce en más empleo
Pese a que el Gobierno destaca una recuperación sostenida de la actividad económica, un estudio de la Universidad de Buenos Aires advierte que el crecimiento se concentra en sectores que generan poco empleo, mientras continúan las dificultades en actividades clave como la industria, la construcción y el comercio.
El análisis fue elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA/CONICET) y plantea que la expansión del Producto Bruto Interno (PBI) no está logrando derramarse sobre el mercado laboral debido a la fuerte desigualdad en el desempeño de los distintos sectores productivos.
Según el informe, las actividades que actualmente lideran el crecimiento son la minería, el sector financiero y el agro, rubros que tienen una participación relativamente baja en la generación de puestos de trabajo. En contraste, las ramas que concentran gran parte del empleo privado continúan operando por debajo de los niveles previos a la crisis.
Crece la economía, pero no el empleo
Los investigadores destacan que durante el primer trimestre de 2026 el PBI registró una suba del 0,7%, acumulando siete trimestres consecutivos de crecimiento. Además, la economía se ubica casi un 9% por encima del piso alcanzado a mediados de 2024.
Sin embargo, el documento aclara que esa recuperación no logró revertir el deterioro del mercado laboral. Desde agosto de 2023 desaparecieron alrededor de 328.000 puestos asalariados, y más de tres cuartas partes de esa pérdida corresponden al sector privado.
Para los especialistas, esta situación responde a que el crecimiento actual está impulsado por actividades de baja capacidad para absorber mano de obra, mientras que los sectores más intensivos en empleo siguen atravesando dificultades.
La industria y la construcción siguen rezagadas
El informe identifica a la industria manufacturera, la construcción y el comercio como las actividades más afectadas. En conjunto representan cerca del 38% del valor agregado de la economía y generan el 44% del empleo privado registrado.
No obstante, estos sectores todavía se ubican entre un 4% y un 13% por debajo de los niveles de actividad que exhibían en 2022. Además, durante el último año continuaron mostrando retrocesos, profundizando la brecha respecto de los sectores que lideran la recuperación.
Mientras tanto, la minería, las finanzas y el agro presentan niveles de producción que superan ampliamente los registrados antes de la crisis, con incrementos que oscilan entre el 17% y el 41%.
Un crecimiento con fuerte concentración
El trabajo sostiene que la estructura actual de la recuperación económica genera un escenario desigual, donde una porción reducida de actividades concentra gran parte del crecimiento sin que ello tenga un impacto significativo sobre el empleo y los ingresos de la mayoría de los trabajadores.
Los investigadores remarcan que los sectores más dinámicos explican apenas una pequeña porción del empleo privado registrado, lo que limita su capacidad para impulsar una recuperación laboral generalizada.
El conurbano, entre las regiones más afectadas
El estudio también analiza el comportamiento de la actividad económica a nivel territorial y concluye que la recuperación es muy heterogénea entre las distintas provincias.
De las 25 jurisdicciones evaluadas, apenas 12 lograron superar los niveles de actividad que registraban antes del inicio de la crisis económica. Esas provincias concentran menos de un tercio de la población del país.
En ese contexto, el conurbano bonaerense aparece entre las zonas con mayores dificultades para acompañar la recuperación, debido a su fuerte dependencia de sectores industriales y comerciales que todavía no muestran señales de consolidación.
El desafío pendiente
El informe concluye que mientras el crecimiento económico continúe apoyado principalmente en actividades extractivas y financieras, será difícil que la mejora de los indicadores macroeconómicos se traduzca en una recuperación sostenida del empleo y de los ingresos de la población.
Para los especialistas, la evolución del mercado laboral seguirá condicionada por la capacidad de reactivación de la industria, la construcción y el comercio, sectores que históricamente han funcionado como los principales motores de generación de trabajo en la Argentina.
