Martes 21 de Julio de 2026

Gremiales | 21 de julio

Alarmante diagnóstico del sector gastronómico: “El consumo está quebrado y la caída no encuentra piso”

La crisis del consumo continúa golpeando con fuerza a la gastronomía argentina. Así lo expresó Juan Nielsen, propietario de la cadena de cervecerías Temple Bar, quien aseguró que la actividad atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años y advirtió que la caída de las ventas se mantiene de manera sostenida desde fines de 2022.

El empresario describió un escenario de retracción constante en la demanda y afirmó que muchos establecimientos enfrentan serias dificultades para sostener su actividad en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo de los hogares y el aumento de los costos operativos.

Una caída que se prolonga desde 2022

Según Nielsen, el deterioro del sector no comenzó con la actual coyuntura económica sino que se arrastra desde el período posterior al Mundial de Qatar. En ese sentido, sostuvo que la gastronomía registra descensos anuales de entre el 20% y el 30% en los niveles de consumo, una dinámica que comparó con la que atraviesan los supermercados.

El empresario explicó que, aunque durante los primeros meses de 2026 se observó una recuperación parcial de la actividad, esa mejora resultó transitoria. Tras un repunte registrado entre febrero y abril, las ventas volvieron a mostrar signos de debilidad durante mayo y junio, afectando especialmente a los comercios de cercanía y a los polos gastronómicos barriales.

Cierres y dificultades para sostener los negocios

La situación ya comenzó a reflejarse en el mapa comercial del sector. En los últimos meses se multiplicaron los cierres de locales gastronómicos y cervecerías en distintos puntos del país.

Uno de los casos más resonantes fue el cierre del local de Antares en Vicente López, una decisión que se sumó a otras reestructuraciones y reducciones de operaciones registradas en cadenas y emprendimientos independientes.

Empresarios del rubro señalan que la combinación de menores ventas, altos costos de funcionamiento y una demanda cada vez más selectiva dificulta la rentabilidad de los establecimientos, especialmente en aquellos segmentos vinculados al consumo recreativo.

El impacto del deterioro del ingreso familiar

El escenario económico de los hogares aparece como uno de los principales factores detrás de la crisis. Diversos estudios privados muestran que una porción creciente de las familias tiene dificultades para llegar a fin de mes, mientras que los gastos fijos vinculados a servicios, transporte y vivienda absorben una parte cada vez mayor de los ingresos.

En ese contexto, actividades como salir a comer, reunirse en bares o consumir productos gastronómicos fuera del hogar se transforman en gastos prescindibles para muchos sectores de la población.

La situación también se ve influida por la evolución de los salarios reales. Aunque algunos indicadores oficiales muestran mejoras puntuales frente a la inflación, numerosos estudios coinciden en que gran parte de los trabajadores todavía no recuperó plenamente el poder adquisitivo perdido en los últimos años.

Un panorama incierto para el segundo semestre

Desde el sector gastronómico advierten que la continuidad de los ajustes tarifarios y la debilidad del consumo podrían profundizar las dificultades durante la segunda mitad del año.

 

Mientras empresarios y comerciantes esperan señales de recuperación de la demanda, el diagnóstico predominante sigue siendo de cautela. La combinación de costos elevados, caída de clientes y menor capacidad de gasto de las familias configura un panorama desafiante para una actividad que históricamente dependió del consumo interno para sostener su crecimiento.

COMENTARIOS