Lunes 31 de Agosto de 2026

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Gita Gopinath advirtió por el dólar y las reservas: “Hay que permitir que el tipo de cambio se mueva con mayor flexibilidad”

La exsubdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Gita Gopinath valoró los avances económicos del gobierno de Javier Milei, pero planteó que la Argentina todavía enfrenta desafíos importantes para consolidar la estabilización. Entre sus principales recomendaciones ubicó la necesidad de acelerar la acumulación de reservas, recuperar el acceso al crédito internacional y permitir una mayor flexibilidad cambiaria.

En una entrevista, la economista y actual profesora e investigadora de Harvard calificó de “impresionante” el proceso de estabilización impulsado por Milei y destacó el superávit fiscal, la reducción de la inflación, la desregulación y la apertura económica.

Sin embargo, advirtió que los avances todavía deben transformarse en un proceso sostenible y que el escenario internacional puede complicar el panorama argentino.

“Es impresionante la estabilización que se logró desde el inicio de su presidencia”, sostuvo Gopinath, al destacar la caída de la inflación, el resultado fiscal y las reformas impulsadas por la actual administración.

Pero inmediatamente puso el foco en lo que considera los dos principales desafíos de corto plazo: volver a los mercados internacionales de crédito y acumular reservas a un ritmo mayor.

La deuda de 2027, una de las principales preocupaciones

Para Gopinath, la Argentina no debería esperar demasiado para recuperar el acceso voluntario al financiamiento internacional.

El motivo principal es el volumen de vencimientos que deberá enfrentar durante 2027, estimados en alrededor de USD 25.000 millones.

La economista consideró prioritario extender esos compromisos antes de que las condiciones financieras internacionales puedan volverse todavía más adversas.

Su advertencia está vinculada con el escenario de tasas de interés internacionales. Según explicó, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 y 30 años vienen aumentando, lo que puede encarecer el financiamiento para países emergentes.

En ese contexto, esperar una eventual baja de las tasas podría resultar riesgoso para la Argentina.

A esto se suma otro factor: el riesgo país argentino, que según señaló Gopinath pasó de ubicarse cerca de los 400 puntos básicos a alrededor de 500 en apenas un mes.

La exfuncionaria del FMI consideró peligroso suponer que ese indicador necesariamente continuará bajando de manera sostenida.

“Si la Argentina hace todo bien”, planteó, eso no garantiza que el escenario financiero internacional acompañe.

Gopinath pidió acelerar la compra de dólares

El segundo gran llamado de atención estuvo dirigido a las reservas del Banco Central.

Gopinath reconoció que recientemente se produjo una mayor acumulación de divisas, aunque consideró que el ritmo todavía puede ser más rápido.

Su argumento es que la Argentina necesita construir un colchón de reservas propio para enfrentar eventuales períodos de turbulencia financiera y cambiaria.

“Permitir que el tipo de cambio se mueva de manera más flexible” es, a su criterio, parte de esa estrategia.

La economista sostuvo que una mayor flexibilidad cambiaria debería estar acompañada por una política activa de acumulación de dólares.

La razón es que incluso bajo un régimen cambiario más flexible pueden aparecer episodios de fuerte volatilidad que obliguen a intervenir para evitar movimientos desordenados.

Y en ese punto dejó una definición especialmente relevante: las reservas no deberían seguir dependiendo de nuevos préstamos oficiales.

Para Gopinath, la Argentina necesita comenzar a fortalecer su posición externa con recursos propios y no repetir un esquema basado permanentemente en financiamiento de organismos multilaterales.

La advertencia sobre la apreciación del peso

Otro de los aspectos que puso bajo la lupa fue la evolución del tipo de cambio real.

Según Gopinath, el peso argentino registró una apreciación real cercana al 12% desde comienzos de 2026.

Para la economista, este fenómeno debe ser observado en relación con la competitividad de la economía y la evolución de las exportaciones.

Sin embargo, aclaró que la competitividad no depende exclusivamente del dólar. También intervienen la demanda internacional, el crecimiento de la economía mundial y las reformas que permitan reducir costos y aumentar la productividad.

En ese sentido, destacó especialmente el cambio producido en el sector energético argentino.

Recordó que durante los años anteriores una de las principales preocupaciones estaba vinculada con la necesidad de importar energía y señaló que actualmente la Argentina logró transformarse en un exportador energético.

Para Gopinath, ese cambio constituye una ventaja importante para el país.

Una transición cambiaria que debería ser gradual

La exnúmero dos del FMI también se refirió a los controles de capital que todavía permanecen vigentes para determinadas empresas.

Su posición no fue la de eliminar las restricciones inmediatamente.

Por el contrario, consideró que Argentina debería avanzar hacia una liberalización mayor, especialmente si busca atraer inversiones extranjeras de largo plazo, pero recomendó hacerlo de manera gradual.

“Hay que tener cuidado de no arrancar la curita de golpe”, fue la metáfora que utilizó para describir el proceso.

Su preocupación está relacionada con el nivel de reservas, las necesidades de financiamiento y la incertidumbre política que puede generar el calendario electoral.

La economista reconoció que una economía que todavía está atravesando el proceso de pasar de una inflación extremadamente elevada a niveles considerablemente menores no puede ser analizada como un modelo económico sin riesgos.

Elecciones de 2027: preocupación por la volatilidad

Gopinath también anticipó posibles tensiones cambiarias de cara a las elecciones argentinas de 2027.

Según explicó, la experiencia reciente demuestra que una modificación en las expectativas puede generar rápidamente una salida del peso.

Cualquier señal vinculada con una eventual interrupción de las políticas económicas, una crisis política o un escándalo podría aumentar la demanda de dólares.

La situación se vuelve más delicada, según su análisis, por el contexto internacional.

Los gobiernos de distintos países están demandando grandes cantidades de financiamiento para áreas como defensa, seguridad energética y política industrial. Al mismo tiempo, las inversiones vinculadas con la inteligencia artificial están generando una enorme demanda adicional de capital.

Por eso, la Argentina podría enfrentar un escenario en el que el dinero internacional sea más caro y escaso.

En ese contexto, Gopinath consideró que las elecciones podrían convertirse en un factor adicional de presión sobre el mercado cambiario.

Elogios al ajuste fiscal de Milei

Más allá de sus advertencias, la economista fue contundente al evaluar los resultados obtenidos por el Gobierno.

Destacó el superávit fiscal, la reducción de la inflación, la apertura de mercados, la desregulación y las reformas estructurales.

También valoró especialmente el cambio en la relación entre el Tesoro y el Banco Central.

Según Gopinath, el equilibrio fiscal y la decisión de evitar que el Banco Central financie sistemáticamente al Gobierno constituyen dos transformaciones fundamentales para la economía argentina.

A su entender, esas políticas deberían trascender al actual oficialismo y convertirse en consensos básicos entre las distintas fuerzas políticas.

El desafío, por lo tanto, no sería solamente sostener la estabilización durante la actual administración, sino conseguir que los principales lineamientos económicos tengan continuidad independientemente de quién gobierne.

El FMI y las críticas por los programas anteriores

Gopinath también defendió el papel que desempeñó el FMI durante las negociaciones con los gobiernos anteriores.

Ante las críticas por haber establecido metas que finalmente no permitieron contener la inflación, explicó que los programas del organismo no se diseñan exclusivamente a partir de lo que el Fondo considera ideal.

Las metas, señaló, surgen de una combinación entre las políticas necesarias y aquello que el gobierno de turno está en condiciones de implementar.

“El FMI no está sentado en el país tomando las decisiones”, remarcó.

En su análisis, las decisiones finales corresponden a las autoridades elegidas por los argentinos.

Al mismo tiempo, consideró que el fuerte ajuste fiscal aplicado por Milei representa una política que la Argentina necesitaba desde hacía tiempo.

Gopinath respaldó que no haya más préstamos del FMI

La economista también respaldó la postura de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, respecto de que la Argentina no debería depender de nuevos desembolsos para fortalecer sus reservas.

Gopinath consideró que el país ya tiene una exposición suficientemente elevada frente al organismo y que debe comenzar a generar una mayor cantidad de reservas por sus propios medios.

La estrategia, según su visión, debería orientarse a reconstruir la confianza y atraer inversión y financiamiento privado, en lugar de continuar acumulando deuda oficial.

Para la exfuncionaria del Fondo, esa señal también sería importante para los inversores internacionales.

Apertura comercial y competencia con China

La discusión sobre la protección de determinados sectores frente a las importaciones chinas también apareció en la entrevista.

Gopinath recomendó que la Argentina continúe avanzando hacia una economía más abierta y competitiva, especialmente teniendo en cuenta el historial de políticas proteccionistas del país.

No obstante, reconoció que una mayor competencia externa puede generar costos sobre determinados empleos.

Por eso, planteó que el Gobierno debería concentrarse en ayudar a los trabajadores afectados por los cambios productivos, en lugar de sostener indefinidamente industrias que no resulten competitivas mediante barreras comerciales.

En otras palabras, su propuesta consiste en acompañar la transición laboral antes que cerrar la economía para proteger sectores específicos.

Un mundo más incierto y el impacto de la inteligencia artificial

Gopinath definió la economía internacional con una palabra: “resiliencia”.

A pesar de las guerras, los mayores costos energéticos, las tensiones comerciales y la política arancelaria de Estados Unidos, la economía mundial continúa creciendo.

Una de las razones, según explicó, es el fuerte impulso generado por la inteligencia artificial y la transformación tecnológica.

Pero esa misma revolución tecnológica también puede convertirse en una fuente de riesgos.

La economista no descartó que en el futuro pueda producirse una crisis vinculada con las elevadas expectativas y las inversiones alrededor de la IA.

Por eso, considera que la Argentina debe fortalecer sus propias defensas antes de que el escenario internacional vuelva a complicarse.

El desafío que queda para Milei

La evaluación de Gopinath combina elogios y advertencias.

Por un lado, considera que el Gobierno logró una estabilización que califica de extraordinaria en comparación con los antecedentes argentinos. Por otro, sostiene que todavía falta consolidar ese proceso y garantizar su continuidad.

En su diagnóstico, las prioridades son claras: más reservas, acceso al financiamiento privado, mayor flexibilidad cambiaria, continuidad fiscal y consenso político.

La Argentina, según su mirada, atraviesa una oportunidad importante, pero también enfrenta un escenario internacional mucho menos previsible.

Y en ese contexto, el mayor riesgo sería suponer que los mercados continuarán acompañando indefinidamente.

La recomendación de Gopinath apunta, en definitiva, a fortalecer las reservas y permitir que el tipo de cambio tenga mayor capacidad de adaptación antes de que la incertidumbre electoral y financiera vuelva a poner a prueba la estabilidad alcanzada.

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