Gremiales | 13 de agosto
La UOM cerró la paritaria siderúrgica, pero Villa Constitución rechazó el acuerdo y prepara protestas
La negociación salarial de la Rama 21 de la UOM, correspondiente a la actividad siderúrgica, terminó con un acuerdo entre la conducción intervenida del gremio y la Cámara Argentina del Acero, pero la seccional Villa Constitución desconoció el entendimiento y anticipó medidas de fuerza. La representación sindical que tiene bajo su órbita a los trabajadores de Acindar también analiza recurrir a la Justicia para cuestionar la validez del acuerdo.
El entendimiento fue alcanzado durante una audiencia virtual convocada por la Secretaría de Trabajo y pone fin a una extensa negociación que llevaba cerca de dos años sin una resolución salarial consensuada.
Según lo acordado por los representantes paritarios designados durante la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), los trabajadores siderúrgicos recibirán una recomposición escalonada. El esquema contempla un incremento no remunerativo del 6% para agosto, septiembre y octubre, seguido por otro 6% para octubre, noviembre y diciembre, mientras que en enero esos porcentajes pasarían al salario básico.
A esto se suma un bono extraordinario de $1.600.000, presentado como compensación por el período de retroactividad.
Villa Constitución se plantó contra el acuerdo
La firma del entendimiento no consiguió el respaldo de una de las seccionales más relevantes de la actividad. Desde Villa Constitución, donde se concentra una parte importante de los trabajadores de Acindar, rechazaron el resultado de la negociación y advirtieron que no acompañarán su implementación.
La seccional sostiene que el acuerdo no permite recuperar el poder adquisitivo perdido durante los últimos años y cuestiona que la recomposición salarial termine consolidando un deterioro cercano a los 20 puntos porcentuales.
“Los salarios de los trabajadores no pueden continuar perdiendo frente a la inflación”, plantearon desde la representación local, al considerar que la propuesta alcanzada no refleja la evolución del costo de vida ni el esfuerzo realizado por los trabajadores del sector.
El rechazo adquiere especial peso por la dimensión de la planta de Acindar en Villa Constitución y por el peso histórico que tiene esa seccional dentro de la Rama 21.
No descartan recurrir a la Justicia
El conflicto podría trasladarse además al terreno judicial. Desde Villa Constitución analizan cuestionar la legalidad del acuerdo debido a que fue cerrado por los representantes designados durante la intervención de la UOM sin contemplar, según denuncian, la oposición de una de las principales representaciones de la actividad.
La seccional estudia así la posibilidad de presentar una objeción formal ante la Justicia, mientras prepara una estrategia de movilización para intentar frenar la aplicación del entendimiento salarial.
En paralelo, los trabajadores realizarán una asamblea en Acindar durante la próxima semana para definir las acciones a seguir. Allí podrían resolverse nuevas protestas y medidas destinadas a expresar el rechazo al acuerdo.
Acindar frenó la producción
El escenario sindical se suma a una situación productiva particular en la planta de Acindar. La empresa decidió detener completamente la actividad en la acería y suspender al personal, argumentando que se produjo un error en el cálculo de la disponibilidad de minerales necesarios para sostener la producción.
El parate se produjo mientras todavía permanecía abierto el conflicto salarial, una coincidencia temporal que generó cuestionamientos entre los trabajadores y alimentó las sospechas sobre el contexto en el que se desarrolla la disputa.
Por ahora, la tensión queda planteada en dos frentes: por un lado, la conducción intervenida de la UOM intenta sostener el acuerdo alcanzado con la Cámara del Acero; por el otro, Villa Constitución prepara una escalada de protestas, analiza vías judiciales y busca impedir que la recomposición salarial sea aplicada sin una nueva discusión.
La definición de la asamblea de Acindar será clave para determinar si el conflicto queda circunscripto a una disputa interna de la organización sindical o si deriva en un nuevo escenario de movilización dentro de uno de los principales polos siderúrgicos del país.