Afiliados | 12 de agosto
La CTA Autónoma reclamó una urgente reunión del Consejo del Salario y advirtió: ''El mínimo está por debajo de la indigencia''
Hugo “Cachorro” Godoy cuestionó el deterioro de los ingresos y pidió al Gobierno nacional que convoque de inmediato al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil. La central sindical sostiene que los $376.000 actuales resultan insuficientes incluso para cubrir la canasta de indigencia y reclama una actualización que acerque el ingreso mínimo a la línea de pobreza.
La CTA Autónoma volvió a reclamar al Gobierno nacional la convocatoria urgente del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, al considerar que el ingreso mínimo vigente quedó muy por debajo de las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias.
El secretario general de la central, Hugo “Cachorro” Godoy, cuestionó el deterioro del poder adquisitivo y sostuvo que la discusión salarial ya no puede postergarse frente al aumento del costo de vida.
Actualmente, el Salario Mínimo, Vital y Móvil se ubica en $376.000, mientras que, según los valores mencionados por la CTA Autónoma, una familia de cuatro integrantes necesita alrededor de $700.000 sólo para cubrir la canasta de indigencia.
Para Godoy, la brecha demuestra la pérdida de capacidad del salario para garantizar las necesidades más elementales de los hogares trabajadores.
Reclamo para llevar el mínimo por encima de la indigencia
Desde la central sindical plantearon que el próximo encuentro del Consejo del Salario debe establecer un incremento que permita, como primer objetivo, superar el umbral de indigencia y avanzar posteriormente hacia un ingreso compatible con el costo de la canasta básica total.
Godoy señaló que la canasta de pobreza ronda actualmente los $1.600.000 para una familia tipo y reclamó que el salario mínimo se aproxime progresivamente a ese nivel.
«La situación de los salarios está cada día más aplanada y más baja», sostuvo el dirigente, quien cuestionó la falta de respuesta oficial a los reclamos realizados por la organización sindical.
La CTA Autónoma pretende además que la convocatoria tenga fecha inmediata y carácter presencial, en lugar de continuar con encuentros virtuales que, según Godoy, no permiten desarrollar una discusión salarial de fondo.
Críticas al Gobierno por el endeudamiento familiar
El reclamo salarial se extiende también a los programas de ingresos destinados a los sectores de menores recursos.
Godoy exigió que se restituya el Salario Social Complementario, cuyo monto se encontraba vinculado a la evolución del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
La central sostiene que la eliminación o reducción de ese mecanismo impactó sobre aproximadamente 950.000 personas y reclamó que se restablezcan ingresos suficientes para cubrir las necesidades básicas.
El dirigente vinculó además la situación salarial con el crecimiento del endeudamiento de los hogares. Desde su perspectiva, una parte de las familias no se endeuda por decisiones vinculadas al consumo suntuario, sino para afrontar gastos esenciales, incluso la compra de alimentos.
En ese marco, cuestionó las declaraciones oficiales que atribuyen el endeudamiento exclusivamente a decisiones individuales y sostuvo que el problema debe analizarse a partir de la pérdida de ingresos reales.
La CTA prepara nuevas medidas
El reclamo por el salario mínimo forma parte de un plan de acción más amplio que la CTA Autónoma viene desarrollando contra las políticas económicas y laborales del Gobierno nacional.
Godoy adelantó que la central continuará profundizando su plan de lucha, luego de las medidas realizadas durante la última semana, que incluyeron un paro de estatales y docentes, movilizaciones y acciones contra iniciativas impulsadas por el Ejecutivo.
La organización también incorporó a sus reclamos la defensa de Tierra, Techo y Trabajo, junto con el rechazo a la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Para la CTA Autónoma, la discusión sobre el salario mínimo se convirtió en uno de los principales frentes de conflicto. Con un ingreso de $376.000 y una canasta de indigencia cercana al doble de ese monto, la central considera que el Consejo del Salario debe ser convocado sin más demoras.
La disputa salarial vuelve así a ocupar un lugar central en la agenda sindical, mientras las organizaciones reclaman que el Estado intervenga para evitar que el salario mínimo continúe perdiendo capacidad para garantizar una vida digna.