Gremiales | 26 de julio
Informe interno del INTA advierte que los despidos provocaron una pérdida crítica de capacidades científicas y ponen en riesgo la asistencia al sector productivo
Un informe elaborado por la Dirección Nacional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) encendió una fuerte señal de alarma sobre las consecuencias del ajuste impulsado por el Gobierno nacional en el organismo. El documento sostiene que la reducción de personal no solo afectó la estructura administrativa, sino que comprometió áreas estratégicas de investigación, transferencia tecnológica y asistencia a las cadenas productivas de todo el país.
Según el diagnóstico interno, el programa de retiros voluntarios y las desvinculaciones redujeron significativamente la capacidad operativa del instituto, generando vacantes en líneas de investigación consideradas prioritarias y poniendo en riesgo convenios con empresas, universidades, organismos públicos y productores.
Una pérdida de capital científico
El informe señala que 889 trabajadores dejaron el organismo, equivalente al 18% de la planta de personal, mientras que en los últimos dos años y medio la reducción acumulada alcanza aproximadamente 1.800 agentes, cerca del 30% del total del plantel.
Entre los datos que más preocupan a la conducción técnica del INTA figura el perfil profesional de quienes abandonaron la institución. El documento indica que la mitad de los desvinculados eran profesionales y que, dentro de ese grupo, 223 contaban con estudios de posgrado, muchos de ellos financiados con recursos públicos.
La Dirección Nacional advierte que con esas salidas se perdieron especialistas, coordinadores, investigadores y referentes territoriales con amplia experiencia, lo que afecta directamente la continuidad de programas científicos y tecnológicos.
Investigación y desarrollo en riesgo
El relevamiento sostiene que el impacto del ajuste ya alcanza al funcionamiento cotidiano del organismo.
Entre sus principales conclusiones, señala que:
- El 23% de las actividades territoriales ya presenta afectaciones directas.
- Otro 29% de las acciones institucionales se encuentra en situación de riesgo.
- Las líneas de innovación concentran el mayor impacto, representando el 42% de las áreas comprometidas.
- Las consecuencias alcanzan a 29 cadenas productivas y economías regionales, distribuidas en 202 unidades del organismo.
El informe también advierte sobre la falta de personal especializado para sostener áreas estratégicas vinculadas con servicios para exportación, nanotecnología, desarrollo de vacunas y otras investigaciones de alta complejidad.
Además, alerta que parte del equipamiento científico corre riesgo de quedar fuera de funcionamiento por la ausencia de técnicos y profesionales capacitados para operarlo.
Convenios y servicios comprometidos
Otro de los puntos destacados del documento hace referencia a la imposibilidad de sostener numerosos acuerdos de cooperación.
La Dirección Nacional sostiene que el proceso de retiros voluntarios impide actualmente cumplir con 93 convenios y servicios de gestión de calidad, muchos de ellos desarrollados junto a empresas privadas, universidades, asociaciones de productores y organismos nacionales e internacionales.
Según el análisis, esta situación afecta años de trabajo conjunto en investigación aplicada, innovación tecnológica y transferencia de conocimientos hacia el sistema productivo.
También se menciona el impacto sobre auditorías vinculadas a exportaciones, redes internacionales de investigación y representación técnica en organismos especializados en cambio climático.
Críticas al enfoque del ajuste
El documento cuestiona que la reducción de personal haya estado orientada principalmente al ahorro presupuestario sin una planificación estratégica que preservara capacidades críticas.
En ese sentido, sostiene que la disminución de recursos humanos estuvo acompañada por un fuerte recorte presupuestario, con una reducción del 54% del crédito anual entre 2023 y 2026 y una caída del 41% en la ejecución presupuestaria entre 2023 y 2025.
Para la conducción técnica del organismo, el proceso no respondió a una reorganización institucional sino que aceleró la pérdida de capacidades científicas, tecnológicas y operativas.
Reconstrucción institucional
Como conclusión, el informe plantea que la recuperación del INTA requerirá una estrategia de largo plazo basada en la reconstrucción del capital humano, la recuperación de investigadores especializados, la previsibilidad presupuestaria y el fortalecimiento de los vínculos con el sistema científico, el sector productivo y los organismos nacionales e internacionales.
Asimismo, advierte que será necesario restablecer las capacidades técnicas e institucionales para garantizar la continuidad de los servicios, la investigación y la innovación orientadas al desarrollo agropecuario y las economías regionales.
