Gremiales | 28 de agosto
FATUN endurece el reclamo salarial: Merkis aseguró que más del 60% de los nodocentes universitarios es pobre
La crisis salarial volvió a quedar en el centro del conflicto universitario. Walter Merkis, secretario general de la Federación Argentina de Trabajadores de las Universidades Nacionales (FATUN), advirtió que más del 60% de los trabajadores nodocentes universitarios percibe ingresos que se encuentran por debajo de la línea de pobreza.
El dirigente atribuyó esta situación al deterioro acumulado del poder adquisitivo y cuestionó la falta de respuestas del Gobierno nacional frente a los reclamos de docentes y nodocentes de las universidades públicas.
En declaraciones a “La Otra Mirada”, de FM Espacios 92.5, Merkis volvió a reclamar una recomposición salarial y exigió que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario, cuyo incumplimiento se convirtió en uno de los principales ejes del conflicto.
Una pérdida salarial que los gremios consideran insostenible
Para el titular de FATUN, los incrementos obtenidos hasta el momento están lejos de compensar el deterioro sufrido por los salarios universitarios.
Merkis señaló que el último entendimiento contempló una recomposición del 21%, junto con otro 3% previsto para octubre, pero sostuvo que todavía persiste una brecha salarial cercana al 32%, a la que debe agregarse el impacto de la inflación acumulada y de los próximos meses.
El resultado, según el dirigente, es que una parte mayoritaria de los trabajadores nodocentes quedó por debajo de los ingresos necesarios para superar el umbral de pobreza.
La situación adquiere especial gravedad dentro de un sector que cumple tareas administrativas, técnicas, profesionales y de servicios indispensables para el funcionamiento cotidiano de las universidades nacionales.
La Ley de Financiamiento, otro frente abierto
El conflicto salarial se desarrolla en paralelo a la disputa por el financiamiento del sistema universitario.
El Gobierno nacional todavía no implementó plenamente las disposiciones establecidas por la Ley de Financiamiento Universitario, una normativa aprobada por el Congreso que había sido vetada por el Poder Ejecutivo y posteriormente respaldada por el Parlamento.
Merkis cuestionó la demora y recordó que el reclamo gremial lleva más de 300 días, sin que los trabajadores hayan obtenido una solución definitiva.
Para FATUN, la discusión no se limita a los salarios. El dirigente también puso el foco en los recursos necesarios para garantizar el funcionamiento de las universidades, el mantenimiento de los edificios y el desarrollo de las actividades académicas y científicas.
Preocupación por becas, investigación y permanencia estudiantil
El secretario general de FATUN también alertó sobre el impacto que las restricciones presupuestarias pueden tener sobre los estudiantes.
Entre los puntos que cuestionó aparece el monto de las becas universitarias, que, según señaló, se mantienen alrededor de los 35.000 pesos.
Merkis consideró que ese nivel de asistencia resulta insuficiente para afrontar gastos básicos como el transporte y advirtió que la situación puede profundizar las dificultades de quienes necesitan apoyo económico para sostener su trayectoria educativa.
A su vez, vinculó la crisis presupuestaria con las dificultades que atraviesan las políticas de investigación, ciencia y tecnología, áreas que los gremios universitarios consideran estratégicas para el desarrollo del país.
FATUN ratificó el paro de 48 horas
Ante la falta de respuestas, FATUN confirmó su adhesión al paro nacional universitario de 48 horas previsto para el 27 y 28 de agosto.
La modalidad concreta podrá variar de acuerdo con cada organización sindical y universidad, aunque la federación impulsa una medida sin asistencia a los lugares de trabajo.
También se prevén distintas acciones de visibilización, entre ellas movilizaciones, abrazos simbólicos y actividades en las universidades.
El objetivo será trasladar a la sociedad el reclamo por los salarios y, al mismo tiempo, advertir sobre el deterioro general que atraviesa el sistema universitario público.
“Está en juego la universidad pública”
Merkis planteó que la disputa excede la negociación salarial. Desde su perspectiva, el conflicto actual pone en discusión el modelo de universidad pública y las posibilidades de acceso al conocimiento para amplios sectores de la sociedad.
El dirigente rechazó las posiciones que cuestionan el papel de las universidades nacionales y reivindicó su aporte como herramientas de movilidad social, formación profesional, investigación y desarrollo tecnológico.
Con el paro ya ratificado, los trabajadores nodocentes volverán a protagonizar una jornada de protesta que combina el reclamo por una recomposición salarial con la defensa del financiamiento universitario.
La conducción de FATUN anticipó que mantendrá la presión hasta obtener respuestas concretas del Gobierno y sostuvo que la unidad gremial será clave para sostener el conflicto en las próximas semanas.