Miércoles 26 de Agosto de 2026

Gremiales | 26 de agosto

Tensión en el puerto de Bahía Blanca: empresarios denuncian a URGARA y el gremio responde con acusaciones de amenazas

El conflicto entre la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) y la Unión Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina (URGARA) sumó un nuevo capítulo y volvió a poner bajo tensión la actividad en el puerto de Bahía Blanca.

La disputa gira en torno a la interpretación de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo y, fundamentalmente, al alcance de la obligación de los trabajadores de realizar horas extras durante sus francos.

Desde la cámara empresaria denunciaron al sindicato por considerar que algunas decisiones adoptadas por los trabajadores constituyen una medida de fuerza encubierta. URGARA rechazó de plano esa interpretación y contraatacó con una denuncia por supuestas amenazas de los empleadores.

Empresarios hablan de más de 400 camiones afectados

La CPPC presentó una denuncia ante la autoridad laboral contra URGARA. Según la versión empresaria, delegados del gremio se habrían negado a realizar horas extraordinarias y a permitir el reemplazo o traslado de trabajadores entre distintos sectores.

La cámara aseguró que esta situación provocó dificultades en la recepción de granos y sostuvo que más de 400 camiones quedaron demorados en las inmediaciones del complejo portuario bahiense.

Para los empresarios, el rechazo a cubrir horas adicionales constituye una acción colectiva incompatible con la conciliación obligatoria, especialmente porque el sistema portuario funciona bajo un esquema de actividad permanente.

La entidad pidió entonces la intervención de la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo y reclamó que se evalúen eventuales sanciones.

URGARA niega el paro y denuncia presiones

El sindicato salió rápidamente a desmentir las acusaciones.

Desde URGARA sostuvieron que los trabajadores no están incumpliendo la conciliación obligatoria y cuestionaron tanto la interpretación empresarial como la cantidad de camiones supuestamente afectados.

Pero además introdujeron un elemento que vuelve a elevar la tensión: denunciaron que las empresas estarían presionando a trabajadores para que concurran a trabajar durante sus días de descanso.

«No se rompió la conciliación obligatoria. Los que la están rompiendo son ellos», plantearon desde el gremio.

Según la organización sindical, algunos trabajadores habrían recibido advertencias vinculadas con sus vacaciones si no aceptaban concurrir a prestar tareas durante sus francos.

Para URGARA, tener un franco disponible no significa que el trabajador esté obligado a convertirlo automáticamente en una jornada laboral extraordinaria.

El reclamo salarial está en el centro de la disputa

Detrás de la controversia por las horas extras se encuentra una negociación paritaria que continúa sin resolución.

La CPPC afirma haber realizado una propuesta salarial que contempla una recomposición del 31,99% para el período enero-diciembre de 2026, además de una suma extraordinaria de hasta $359.095 para la tercera categoría, a abonarse en dos cuotas desde agosto.

URGARA considera insuficiente esa propuesta.

El sindicato reclama una recomposición del 35,5% y sostiene que todavía existe un atraso salarial correspondiente a los meses de mayo, junio, julio y agosto.

Desde la organización remarcan además que el nivel de actividad portuaria se mantiene elevado, por lo que entienden que existen condiciones económicas para mejorar la propuesta.

La conciliación obligatoria vence y el paro vuelve a aparecer

La conciliación obligatoria fue dictada el 19 de agosto por la Dirección Nacional de Relaciones del Trabajo y tiene una duración inicial de 15 días.

Durante ese período, las partes deben mantener la prestación normal de los servicios y abstenerse de adoptar medidas que profundicen el conflicto.

Sin embargo, la disputa sobre los francos abrió una nueva zona de tensión: mientras los empresarios interpretan que la negativa sistemática a realizar horas extras puede configurar una medida gremial, el sindicato sostiene que se trata del ejercicio de derechos individuales de los trabajadores.

La advertencia sindical es clara: si una vez finalizado el período de conciliación no existe una recomposición salarial considerada suficiente, la posibilidad de retomar las medidas de fuerza continuará vigente.

Un conflicto que puede impactar en toda la cadena agroexportadora

La importancia del enfrentamiento excede a las partes involucradas.

El puerto de Bahía Blanca constituye uno de los principales puntos de salida de la producción agroindustrial argentina. Cualquier dificultad en la recepción de granos puede generar demoras que terminan repercutiendo sobre transportistas, productores, acopios y exportadores.

Por eso, la discusión sobre horas extras, francos y salarios adquiere una dimensión estratégica en una actividad que funciona durante las 24 horas y los 365 días del año.

Ahora será la autoridad laboral la que deberá determinar si las conductas denunciadas por la cámara empresaria constituyen efectivamente un incumplimiento de la conciliación o si, como sostiene URGARA, se trata de trabajadores que simplemente decidieron no resignar sus días de descanso frente a las presiones patronales.

 

Mientras tanto, el reloj de la conciliación corre y la discusión salarial sigue sin encontrar una salida.

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