Gremiales | 25 de agosto
La Bancaria endurece la pelea contra el cierre del Banco Hipotecario en Tucumán y anuncia un paro por tiempo indeterminado
El conflicto en el Banco Hipotecario sumó un nuevo capítulo en Tucumán. La Asociación Bancaria resolvió profundizar las medidas de fuerza luego de que la entidad confirmara el cierre de su histórica sucursal ubicada en el centro de San Miguel de Tucumán.
La clausura está prevista para el 28 de agosto y, según denunció el sindicato, afecta directamente a 14 trabajadores, muchos de ellos con varias décadas de antigüedad y más de 50 años, una situación que dificulta sus posibilidades de reinsertarse rápidamente en el mercado laboral.
Ante la falta de acuerdo, el gremio inició un paro por tiempo indeterminado en la sucursal de Yerba Buena, como parte de una protesta que busca frenar el cierre y preservar los puestos de trabajo.
Un plan de reestructuración cuestionado por La Bancaria
La organización sindical sostiene que la clausura de la sede tucumana forma parte de un proceso más amplio de reorganización del Banco Hipotecario, que incluye una reducción de sucursales y el cese de operaciones en distintas localidades del interior del país.
La entidad tiene como principal accionista al Grupo IRSA, y desde La Bancaria cuestionaron que la estrategia empresarial esté priorizando la reducción de costos por sobre la continuidad de la atención presencial y el sostenimiento del empleo.
El gremio rechazó además el argumento utilizado para justificar el cierre, basado en el supuesto déficit de la sucursal.
Frente a esa situación, los trabajadores plantearon alternativas para evitar las desvinculaciones, entre ellas el traslado del personal a la sucursal de Yerba Buena, la posibilidad de desarrollar tareas mediante modalidades virtuales y el pago de indemnizaciones en condiciones que contemplen la antigüedad de los empleados.
Hasta el momento, las conversaciones no permitieron alcanzar un entendimiento y el conflicto se profundizó.
Cisneros apuntó contra el achicamiento del banco
El secretario de Administración Nacional de La Bancaria y diputado nacional por Tucumán, Carlos Cisneros, cuestionó públicamente la decisión de la entidad y vinculó el cierre de sucursales con el deterioro de la función histórica del Banco Hipotecario.
Bajo la consigna “Menos sucursales, cero crédito. Chau casa propia”, el dirigente apuntó contra las sucesivas gestiones políticas que atravesaron la entidad desde su privatización.
Cisneros sostuvo que la reducción de la presencia territorial del banco no sólo afecta a los trabajadores, sino que también limita las posibilidades de acceso al crédito y debilita una institución históricamente asociada al financiamiento de la vivienda.
El dirigente también cuestionó la estructura accionaria del banco y planteó que existe una contradicción entre quienes tienen participación minoritaria y las decisiones que terminan determinando el cierre de sucursales y la reducción de personal.
El debate por el futuro del Banco Hipotecario
Para La Bancaria, la discusión excede el destino de una sucursal puntual. El sindicato entiende que el proceso de reestructuración plantea interrogantes sobre el futuro de una entidad que durante décadas tuvo un papel central en el acceso al crédito habitacional.
La reducción de sucursales y el achicamiento de las estructuras de atención son interpretados por el gremio como parte de una estrategia que puede terminar debilitando el rol del banco y profundizando la pérdida de puestos de trabajo.
Con el paro por tiempo indeterminado ya iniciado en Yerba Buena y el cierre de la sucursal céntrica previsto para los próximos días, la tensión quedó instalada en Tucumán.
La Bancaria reclama que se revise la decisión y que se encuentren alternativas que permitan preservar los empleos. Mientras tanto, el cierre de una sede histórica vuelve a poner en discusión qué lugar ocupará el Banco Hipotecario en el sistema financiero y, especialmente, en las políticas de acceso a la vivienda.