Gremiales | 25 de agosto
Casi la mitad de los hogares argentinos necesita endeudarse o gastar sus ahorros para llegar a fin de mes
La dificultad de los hogares argentinos para sostener sus gastos cotidianos volvió a quedar expuesta en un nuevo relevamiento del Instituto Argentina Grande (IAG). El estudio señala que durante el primer trimestre de 2026 el 47,7% de las familias tuvo que utilizar alguna estrategia extraordinaria para llegar a fin de mes: consumir ahorros, tomar deudas o desprenderse de bienes.
El dato implica que casi la mitad de los hogares del país ya no logra cubrir sus necesidades exclusivamente con los ingresos habituales.
Entre las distintas estrategias utilizadas, 3,69 millones de hogares, equivalentes a unos 11,1 millones de personas, recurrieron a sus ahorros para afrontar los gastos básicos. La proporción alcanzó el 36,1% y representó el registro más elevado de la última década, con excepción de 2024.
En comparación con el primer trimestre de 2023, el uso forzado de ahorros aumentó 18,1%.
La deuda como mecanismo para sobrevivir
El informe también advierte que el endeudamiento se convirtió en una herramienta cada vez más frecuente para sostener el consumo básico.
Unos 2,5 millones de hogares contrajeron deudas específicamente para poder afrontar los gastos cotidianos. El fenómeno comprende tanto préstamos informales como obligaciones con entidades financieras.
En el caso del endeudamiento con personas conocidas, 1.051.890 hogares recurrieron exclusivamente a esa modalidad. Si se contabilizan todas las familias que utilizaron préstamos de conocidos, incluso aquellas que además recurrieron al sistema financiero, el universo asciende al 16,2% de los hogares, unos 1,65 millones de familias.
Esta modalidad aumentó 17,3% respecto del primer trimestre de 2023.
El endeudamiento bancario también registró un fuerte incremento. De manera exclusiva, alcanzó a 901.860 hogares, mientras que al considerar el conjunto de familias que asumieron algún tipo de deuda financiera, la cifra llegó a 1,5 millones, equivalente al 14,8% de los hogares. El indicador creció 55,9% en tres años.
El doble endeudamiento se dispara
Uno de los datos más preocupantes del relevamiento aparece cuando se combinan ambas modalidades.
Un total de 603.943 hogares tuvieron que recurrir simultáneamente a préstamos informales y al sistema financiero para poder sostener sus gastos.
Esta situación de doble endeudamiento aumentó 117,9% desde el primer trimestre de 2023. En términos absolutos, significa que 326.810 hogares se incorporaron a esta situación durante el período analizado.
El dato refleja una profundización de la vulnerabilidad económica: familias que ya no encuentran suficiente respaldo ni en sus ingresos ni en sus ahorros y deben combinar distintas formas de crédito para cubrir las necesidades básicas.
Vender bienes para llegar a fin de mes
Otra de las estrategias utilizadas por los hogares fue la venta de pertenencias.
El estudio calculó que 999.291 familias, equivalentes al 9,8% de los hogares, tuvieron que desprenderse de bienes para conseguir recursos y afrontar sus gastos.
Esta alternativa registró un crecimiento del 35,4% en comparación con el primer trimestre de 2023, ubicándose entre las estrategias que más se expandieron durante el período.
Los hogares de ingresos medios, también en una situación crítica
El problema tampoco se concentra exclusivamente en los sectores de menores ingresos.
Entre los hogares considerados de ingresos medios, el 51,9% no consigue cubrir sus gastos mensuales únicamente con sus salarios.
En este segmento, el recurso más utilizado es el consumo de ahorros, que alcanza al 40,3% de las familias. También tiene un peso importante el endeudamiento bancario, utilizado por el 18,8%, el nivel más elevado entre los distintos grupos de ingresos.
En los hogares de menores recursos, en cambio, adquiere mayor relevancia el endeudamiento informal con familiares, amigos o conocidos, que alcanza al 20,4%.
El salario pierde frente al costo de vida
El IAG vinculó esta creciente necesidad de recurrir al crédito y a los ahorros con el deterioro de los ingresos reales.
Según el informe, el salario real de los trabajadores del sector privado registrado perdió 5,4% de su poder adquisitivo respecto de 2023.
La caída resulta aún más pronunciada entre los trabajadores estatales: los salarios del sector público provincial retrocedieron 14,8%, mientras que los ingresos de los empleados del sector público nacional registraron una pérdida del 38,2% en términos reales.
Los números muestran así una economía familiar cada vez más condicionada por la pérdida de capacidad de compra. Mientras los ingresos laborales pierden terreno, los hogares recurren crecientemente a ahorros, préstamos y venta de bienes para sostener consumos básicos.
El resultado es un círculo de mayor vulnerabilidad: menos poder adquisitivo, más deuda y una creciente utilización de recursos que originalmente estaban destinados a funcionar como respaldo económico de las familias.