Gremiales | 23 de junio
El desempleo sube al 7,8% y afecta a 1,1 millones de personas, según datos del INDEC
El mercado laboral argentino mostró un nuevo deterioro en el inicio de 2026. De acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la tasa de desocupación se ubicó en 7,8% durante el primer trimestre del año, lo que equivale a aproximadamente 1,1 millones de personas sin empleo activo.
El dato representa un incremento de 0,3 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior y vuelve a encender señales de alerta sobre la evolución del empleo en la economía nacional.
Menor actividad y caída en la calidad del empleo
El informe oficial detalla que la tasa de actividad se ubicó en 48,6%, mientras que la tasa de empleo alcanzó el 44,8%. Esto implica que una porción significativa de la población en edad de trabajar se mantiene fuera del mercado laboral o en condiciones de inserción precaria.
En términos absolutos, el relevamiento indica que de los 30,1 millones de personas consideradas en el universo laboral, 14,6 millones integran la población económicamente activa, mientras que el resto permanece inactiva.
Dentro del total de ocupados, que asciende a 13,5 millones de personas, el 71,8% corresponde a trabajadores asalariados. Sin embargo, el informe advierte que una parte importante de ese universo no cuenta con aportes jubilatorios, lo que refleja altos niveles de informalidad.
Informalidad y subocupación en aumento
Uno de los puntos más relevantes del informe es el nivel de informalidad laboral, que se ubica en el 44,2% del total de los ocupados. Esto significa que casi la mitad de los trabajadores no cuenta con cobertura plena del sistema de seguridad social.
Además, el INDEC señala la existencia de distintos niveles de subutilización de la fuerza de trabajo: un 12,1% de los ocupados se encuentra subocupado, es decir, trabaja menos de 35 horas semanales y manifiesta disponibilidad para trabajar más. A su vez, otro segmento registra sobreocupación, con jornadas superiores a las 45 horas semanales.
Un mercado laboral tensionado
El informe también muestra que una parte relevante de la población ocupada enfrenta condiciones laborales heterogéneas, con fuertes diferencias entre empleo formal, informal y modalidades de trabajo independiente.
En este contexto, los indicadores oficiales reflejan un mercado laboral marcado por la fragilidad, donde el crecimiento del desempleo convive con altos niveles de informalidad y deterioro en la calidad del empleo, en un escenario que continúa generando preocupación en distintos sectores económicos y sociales.
