Gremiales | 22 de junio
Santa Fe acumula la pérdida de más de 3.000 empresas y 22.500 empleos formales desde fines de 2023
La provincia de Santa Fe continúa reflejando el deterioro que atraviesa el mercado laboral y el entramado productivo argentino. Los últimos datos oficiales muestran una caída sostenida tanto en la cantidad de empresas registradas como en el número de trabajadores formales desde el inicio de la actual gestión nacional.
De acuerdo con los registros relevados por organismos oficiales, Santa Fe perdió 3.073 empresas entre diciembre de 2023 y marzo de 2026. En ese mismo período, el empleo registrado se redujo en 22.549 puestos de trabajo, consolidando una tendencia negativa que afecta a distintos sectores de la economía provincial.
Las cifras indican que el número de empleadores pasó de 50.729 unidades productivas a 47.656, mientras que la cantidad de trabajadores registrados descendió de 635.292 a 612.743.
La situación también mostró un agravamiento durante los primeros meses de 2026. Entre diciembre de 2025 y marzo de este año desaparecieron 660 empresas santafesinas y se perdieron 6.143 empleos formales, profundizando una dinámica que ya venía registrándose durante los últimos años.
El fenómeno no se limita a Santa Fe. A nivel nacional, los indicadores laborales y empresariales exhiben una evolución similar. Durante el primer trimestre de 2026 cerraron 3.840 empresas en todo el país, mientras que más de 42.000 trabajadores registrados dejaron de formar parte del mercado laboral formal.
Los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo muestran que la cantidad de empleadores registrados cayó de 489.749 en diciembre de 2025 a 485.909 en marzo de 2026. En paralelo, el empleo formal pasó de 9.559.457 trabajadores a 9.517.332, lo que representa una pérdida neta de 42.125 puestos de trabajo en apenas tres meses.
Especialistas advierten que la reducción de empresas tiene un impacto directo sobre la generación de empleo, especialmente en sectores productivos vinculados a la industria, el comercio y los servicios, que constituyen una parte fundamental de la economía santafesina.
Por su parte, los informes oficiales sobre dinámica laboral indican que tanto las contrataciones como las desvinculaciones registraron una desaceleración durante abril. Sin embargo, la creación de nuevos puestos de trabajo no alcanzó para compensar las bajas, por lo que el saldo continuó siendo negativo.
En este contexto, empresarios, sindicatos y analistas económicos observan con preocupación la evolución de los indicadores, ya que la persistencia de la caída en la actividad económica y la inversión continúa afectando la capacidad de las empresas para sostener planteles laborales y desarrollar nuevos proyectos productivos.
La provincia de Santa Fe, históricamente considerada uno de los principales polos industriales y agroexportadores del país, enfrenta así un escenario desafiante, marcado por la reducción del tejido empresarial y la pérdida de empleo formal, dos variables clave para medir la salud de la economía regional.
