Viernes 19 de Junio de 2026

Gremiales | 19 de junio

Crisis en Textilana, dueña de Mauro Sergio: deuda millonaria, caída de ventas y 200 trabajadores en incertidumbre

La histórica empresa textil Textilana, propietaria de la reconocida marca Mauro Sergio, atraviesa uno de los momentos más críticos de su trayectoria industrial. Con un proceso de concurso preventivo en curso, una deuda que supera los $5.200 millones y pérdidas que rondan los $650 millones, la compañía enfrenta un escenario de fuerte incertidumbre que impacta directamente en su planta laboral.

La firma, con base en Mar del Plata y una larga tradición en la producción de prendas de punto, llegó a contar con un esquema productivo integrado que incluía hilandería, tejeduría, tintorería y confección propia. Sin embargo, en los últimos años ese modelo comenzó a deteriorarse en paralelo con la caída de ventas y el retroceso de la actividad industrial.

Los balances más recientes reflejan una contracción sostenida del negocio. En el último ejercicio cerrado, las ventas se redujeron de manera significativa respecto del período anterior, mientras que el volumen físico de producción acumuló dos años consecutivos de caída, profundizando la crisis financiera de la compañía.

El impacto se trasladó directamente al empleo. La planta, que en sus mejores años superó los 800 trabajadores, hoy se redujo a aproximadamente 200 empleados. Entre fines de 2025 y comienzos de 2026, la empresa implementó un esquema de suspensiones que alcanzó a gran parte del personal, con pagos reducidos de salarios durante varios meses. A ello se sumaron desvinculaciones progresivas que continuaron durante el presente año.

Desde el sector gremial describen un escenario de actividad mínima, con baja producción y recortes en las jornadas laborales. Representantes de los trabajadores advierten que la situación cotidiana dentro de la planta es de fuerte preocupación, en un contexto donde la continuidad operativa depende de la evolución del proceso judicial y financiero.

La crisis de la empresa se inscribe además en un panorama más amplio que afecta a toda la industria textil argentina. Distintos informes sectoriales señalan una caída pronunciada de la producción y la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo en los últimos años, en un contexto de fuerte incremento de importaciones de indumentaria y competencia de plataformas internacionales de bajo costo.

Referentes del sector advierten que la combinación de menor consumo interno, apertura comercial y caída de la producción local está generando un proceso de reconfiguración profunda de la industria. En ese marco, el futuro de Textilana aparece abierto, con la posibilidad de una reestructuración que defina si la compañía mantiene su perfil industrial o si avanza hacia un esquema más orientado a la comercialización.

Mientras tanto, los trabajadores continúan en un escenario de incertidumbre, a la espera de definiciones judiciales y financieras que determinen el rumbo de una de las marcas textiles más tradicionales del país.

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