Miércoles 2 de Septiembre de 2026

Gremiales | 02 de septiembre

Se profundiza la crisis en Granja Tres Arroyos

La crisis de Granja Tres Arroyos sumó nuevos capítulos y volvió a poner en alerta a cientos de trabajadores. Mientras se profundiza el conflicto en Concepción del Uruguay, donde ya se confirmaron 270 despidos y comenzaron a llegar nuevas notificaciones, la empresa paralizó la producción en su planta de Capitán Sarmiento, en la provincia de Buenos Aires.

En ese escenario, trabajadores y despedidos volvieron a concentrarse frente a la planta para reclamar respuestas por los puestos de trabajo, los salarios pendientes y las indemnizaciones. La movilización llevó como consigna «Que no se apague la lucha», en un intento por sostener el reclamo frente a la incertidumbre.

«Esto es momento de unirnos y luchar por lo que nos corresponde, sea el puesto de trabajo, sea la indemnización», expresó uno de los manifestantes durante la concentración.

Nuevos telegramas y casi 480 despidos

El foco principal del conflicto continúa puesto en la planta La China, de Concepción del Uruguay.

La semana pasada se habían confirmado 270 despidos, pero este lunes comenzaron a llegar nuevos telegramas. La magnitud de la nueva tanda encendió nuevamente las alarmas entre los trabajadores.

«Están llegando nuevos telegramas de despido, a las once de la mañana habían llegado más de cien. Suponemos que va a ser otro ciclo de 270 o algo así. Gran parte de la comisión sindical también recibió telegramas», señaló Julio Chamorro, secretario general del Sindicato de la Alimentación de Concepción del Uruguay.

De concretarse esa nueva tanda, el número de trabajadores desvinculados se acercaría a 480, una cifra que representaría más de la mitad de la dotación de la planta.

El conflicto también está atravesado por reclamos vinculados al pago de salarios e indemnizaciones, mientras los trabajadores denuncian falta de respuestas de la empresa.

Capitán Sarmiento: producción detenida «hasta nuevo aviso»

A la situación de Entre Ríos se sumó ahora un nuevo foco de preocupación en Buenos Aires.

Granja Tres Arroyos notificó el cese total de las actividades productivas en su planta de Capitán Sarmiento desde el lunes 31 de agosto y «hasta nuevo aviso».

La compañía atribuyó la decisión a «la falta de suministro eléctrico y otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor».

Sin embargo, entre los trabajadores la explicación generó dudas. Según denuncian, en los últimos días se habría producido el retiro de maquinaria concesionada y un movimiento de vaciamiento de oficinas por parte de directivos.

«No quedó nada», describió una fuente consultada sobre el estado del establecimiento.

La situación alimenta el temor de que la paralización pueda extenderse más allá de una interrupción temporal y termine afectando la continuidad de la planta.

900 trabajadores, en vilo

La incertidumbre en Capitán Sarmiento alcanza a alrededor de 900 trabajadores, mientras que la crisis de la empresa ya tuvo impacto en otros establecimientos productivos.

Los conflictos y suspensiones también alcanzaron a plantas ubicadas en Tristán Suárez, Río Cuarto, Pilar y Esteban Echeverría, configurando un escenario de fuerte retracción de la actividad.

La situación financiera de la compañía agrega presión al conflicto. Granja Tres Arroyos arrastra una deuda informada de 350,9 millones de dólares y se encuentra negociando con sus acreedores una reestructuración que contempla quitas que podrían llegar hasta el 75%.

Conciliación obligatoria sin resolver el conflicto

En Entre Ríos, el Gobierno provincial había dictado a mediados de agosto una conciliación obligatoria que ordenaba la reincorporación de los 270 trabajadores despedidos.

Sin embargo, la medida no consiguió despejar la incertidumbre ni garantizar una solución al conflicto salarial y laboral.

Ahora, con nuevos telegramas sobre los escritorios de los trabajadores, la tensión volvió a crecer.

«Necesitamos respuestas ya»

Durante la movilización, los trabajadores reclamaron además mayor organización y cuestionaron la falta de asambleas para definir colectivamente los próximos pasos.

El llamado también estuvo dirigido a quienes todavía permanecen dentro de la empresa, ante el temor de que el proceso de ajuste alcance a nuevas plantas y trabajadores.

«Necesitamos respuestas ya», fue uno de los reclamos escuchados durante la concentración.

Mientras la empresa avanza con despidos y paralizaciones en distintos puntos del país, los trabajadores buscan evitar que el conflicto pierda fuerza. El reclamo apunta a sostener la defensa de los puestos de trabajo y, para quienes ya fueron desvinculados, garantizar el cobro de los salarios y las indemnizaciones pendientes.

Con casi 500 despidos en Concepción del Uruguay, una planta de Capitán Sarmiento paralizada «hasta nuevo aviso» y cientos de familias pendientes de una definición, la crisis de Granja Tres Arroyos dejó de ser un conflicto localizado para convertirse en una disputa que amenaza con profundizarse en varias comunidades donde la empresa tiene presencia.

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