Política | 03 de septiembre
Santilli mueve fichas ante el desgaste de Lugones y pone a Quirós en carrera por Salud
La continuidad de Mario Lugones al frente del Ministerio de Salud vuelve a quedar bajo la lupa. En medio de nuevas derivaciones judiciales vinculadas al caso del fentanilo contaminado y de una sucesión de cuestionamientos sobre distintas áreas de la cartera sanitaria, comenzaron a multiplicarse las versiones sobre un eventual recambio.
El desgaste no sería solamente producto de los problemas de gestión. También habría un componente político determinante: el deterioro del vínculo que durante buena parte de la administración libertaria convirtió a Lugones en uno de los hombres con llegada a Santiago Caputo, integrante del denominado “Triángulo de Hierro” del Gobierno.
Con ese respaldo debilitado, distintos sectores comenzaron a moverse alrededor de un eventual escenario de reemplazo. Y allí aparece Diego Santilli, quien buscaría aprovechar la oportunidad para recuperar terreno dentro de una estructura de poder en la que los nombres provenientes del PRO ganaron espacio.
Un ministro cada vez más cuestionado
La causa que investiga las muertes asociadas al fentanilo contaminado volvió a colocar al Ministerio de Salud en el centro de la escena.
En las últimas horas, el juez federal Ernesto Kreplak procesó a las exfuncionarias Agustina Bisio y Gabriela Mantecón Fumadó en el expediente que investiga alrededor de 90 muertes relacionadas con la administración hospitalaria de fentanilo contaminado producido por los laboratorios HLB Pharma y Ramallo.
Aunque las responsabilidades judiciales deberán determinarse en el marco de la propia investigación, el expediente vuelve a generar presión política sobre la conducción sanitaria nacional.
El caso se suma a otros frentes de conflicto que atravesaron la gestión de Lugones: cuestionamientos relacionados con el PAMI, el sistema de discapacidad, compras de insumos, intervenciones sobre obras sociales y prepagas y contrataciones de magnitud en hospitales públicos.
Uno de los focos de mayor exposición política fue el Hospital Garrahan, convertido durante los últimos meses en escenario de fuertes disputas por salarios, financiamiento, funcionamiento y decisiones administrativas.
El resultado es un ministro que enfrenta un escenario político considerablemente más complejo que el que tenía cuando llegó al cargo.
Del hombre de Caputo a un vínculo deteriorado
Lugones había desembarcado en la gestión nacional con una carta política particularmente fuerte: su cercanía con Santiago Caputo.
El vínculo no era meramente institucional. Lugones había quedado asociado al círculo de confianza del asesor presidencial y mantenía una relación cercana con su hijo, Rodrigo Caputo.
Pero esa relación habría sufrido un deterioro significativo.
La pérdida de ese respaldo resulta especialmente relevante dentro de la dinámica interna del Gobierno. En el esquema libertario, la cercanía con los principales actores del poder presidencial funciona como un factor decisivo para sostener posiciones estratégicas.
Con ese sostén debilitado, los rumores sobre una eventual salida comenzaron a adquirir otra dimensión.
Y mientras Lugones intenta sostenerse en medio de los cuestionamientos, otros sectores ya estarían pensando en quién podría ocupar el lugar.
La Superintendencia, el punto sensible para los sindicatos
La eventual salida del ministro no sería un movimiento menor para el mundo gremial.
Uno de los principales motivos por los que las organizaciones sindicales siguen con atención el escenario es la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), organismo clave para el funcionamiento del sistema de obras sociales y para el manejo de recursos que impactan directamente sobre el sistema sindical.
La Superintendencia atraviesa además un período marcado por intervenciones, expedientes pendientes y fuertes tensiones alrededor de las instituciones del sistema de salud.
En ese esquema, la continuidad o el reemplazo de Lugones podría modificar equilibrios internos y abrir una nueva disputa por el control político de un área considerada estratégica.
En el ámbito gremial existe especial preocupación por el avance de políticas que consideran de fuerte intervencionismo sobre obras sociales sindicales, prepagas y otros actores del sistema sanitario.
La conducción de la SSS se encuentra actualmente en manos de Claudio Stivelman, cuya gestión también quedó envuelta en cuestionamientos y rumores dentro del sector.
Por eso, para los sindicatos, detrás de una eventual salida de Lugones no solamente estaría en juego quién ocupa un ministerio: también se definiría quién tendrá influencia sobre una estructura que administra recursos y expedientes de enorme importancia económica.
Santilli quiere aprovechar la oportunidad
En ese tablero aparece Diego “Colo” Santilli.
El dirigente, actualmente integrado al esquema de conducción del Gobierno y proveniente del universo político del PRO, buscaría capitalizar el desgaste de Lugones para ganar influencia en un área estratégica.
La jugada tendría además una dimensión electoral.
Con las elecciones de 2027 cada vez más presentes en las discusiones internas, el oficialismo necesita ampliar su base de dirigentes y figuras competitivas. En ese contexto, la incorporación de nombres con trayectoria y reconocimiento previo dentro del macrismo puede convertirse en una herramienta para construir candidaturas.
Santilli habría comenzado a impulsar un nombre concreto para suceder eventualmente a Lugones: Fernán Quirós.
Quirós, el nombre que vuelve desde la Ciudad
Quirós no es un desconocido para Santilli ni para el universo político del PRO.
El médico ocupó el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires desde diciembre de 2019 y continuó en el cargo durante la gestión de Jorge Macri. Su mayor exposición nacional llegó durante la pandemia de Covid-19, cuando se convirtió en una de las principales caras de la política sanitaria porteña.
Su relación con Santilli también tiene antecedentes políticos.
Ambos compartieron distintas etapas dentro del PRO y Quirós tuvo un papel visible en la campaña de Santilli durante su candidatura a gobernador bonaerense en 2023, especialmente en la elaboración y presentación de propuestas vinculadas al área sanitaria.
Ahora, esa vieja sociedad política podría volver a ponerse en funcionamiento.
La eventual llegada de Quirós al Ministerio de Salud permitiría a Santilli colocar a una figura de confianza en un área de enorme peso político y económico.
Pero además tendría otra consecuencia: reforzaría la presencia del sector proveniente del macrismo dentro de la administración nacional.
¿Un nuevo equilibrio dentro del Gobierno?
La eventual llegada de Quirós no implicaría solamente un cambio de nombres.
También podría representar una modificación en los equilibrios internos del Gobierno de Javier Milei.
Mientras distintos sectores libertarios puros buscan conservar espacios de poder, dirigentes provenientes del PRO comenzaron a ganar protagonismo en diferentes áreas de la administración.
En ese contexto, un eventual desembarco de Quirós podría ser leído como una nueva señal de acercamiento entre ambos espacios.
Y tendría un componente adicional: la construcción del escenario electoral de 2027.
Con figuras libertarias que todavía deben consolidar su instalación territorial y electoral, nombres con experiencia de gestión, conocimiento público y vínculos políticos como Quirós aparecen como activos atractivos para ampliar la oferta oficialista.
Mucho más que un ministerio
La disputa alrededor de Salud excede, por lo tanto, el nombre de un ministro.
Detrás aparecen el control y la orientación de organismos como la Superintendencia de Servicios de Salud, el vínculo con las obras sociales sindicales, el sistema de prepagas, el financiamiento de los hospitales públicos y una enorme cantidad de recursos que atraviesan al sistema sanitario.
Por eso, en el mundo gremial siguen el movimiento con especial atención.
Si Lugones finalmente deja el cargo, el Gobierno deberá resolver mucho más que una sucesión ministerial. Tendrá que definir qué sector político queda fortalecido, quién controla una de las áreas económicas más sensibles de la administración y qué lugar ocuparán las organizaciones sindicales dentro del nuevo esquema.
Por ahora, la salida de Lugones continúa en el terreno de las versiones. Pero los movimientos alrededor de su eventual reemplazo ya comenzaron.
Y en esa carrera, Santilli parece dispuesto a jugar fuerte con Quirós.