Miércoles 21 de Enero de 2026

Gremiales | 21 de enero

La crisis golpea al comercio santacruceño: más de 150 locales bajaron sus persianas en Río Gallegos durante 2025

La provincia de Santa Cruz atraviesa un escenario económico crítico que impacta de lleno en el empleo y la actividad comercial. En la capital provincial, más de 150 comercios cerraron a lo largo de 2025, reflejando una fuerte retracción del consumo, el aumento sostenido de los costos y la ausencia de medidas de contención para el sector productivo.

Un relevamiento elaborado por la Federación Económica de Santa Cruz (FESC) expuso la magnitud del deterioro: casi un tercio de las empresas consultadas se vio obligada a reducir personal, mientras que más del 60% no pudo afrontar el pago del aguinaldo. Desde la entidad empresaria vinculan este panorama a la política económica nacional y a su implementación en el ámbito provincial, bajo la gestión del gobernador Claudio Vidal.

El presidente de la FESC y secretario gremial de CAME, Guillermo Polke, describió la situación como alarmante y cuestionó la falta de respuestas del Ejecutivo santacruceño. Según denunció, los pedidos de audiencia elevados por el sector no fueron atendidos y no existe un plan concreto para evitar el cierre de pymes y la pérdida de puestos de trabajo.

Polke advirtió que la caída del consumo se combina con exigencias financieras imposibles de sostener, lo que deriva en embargos, bloqueo de cuentas y dificultades crecientes para el pago de salarios. A su entender, el entramado productivo provincial se encuentra en riesgo extremo, con indicadores incluso más graves que los registrados durante la pandemia.

Desde el comercio local también manifestaron preocupación. La presidenta de la Cámara de Comercio, Industria y Afines de Río Gallegos, Cristina Aranda, sostuvo que la actividad continúa perdiendo rentabilidad y que los rubros vinculados a bienes no esenciales, como indumentaria y calzado, son los más afectados por la retracción del poder adquisitivo.

 

Frente a este escenario, cámaras empresarias y comerciantes coincidieron en la urgencia de avanzar con una Ley de Emergencia que permita aliviar la situación y preservar el empleo. “Sin políticas públicas que acompañen, no hay salida posible”, señalaron desde el sector, sintetizando el diagnóstico en una consigna que se repite en toda la provincia: si no hay trabajo, no hay consumo.

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