Miércoles 21 de Enero de 2026

Gremiales | 21 de enero

General Motors mantendrá paradas de producción en 2026 y crece la preocupación por el empleo en la industria automotriz

La automotriz General Motors confirmó que durante 2026 continuará aplicando un esquema de restricción productiva en su planta de General Alvear, en la provincia de Santa Fe, como consecuencia del impacto de la crisis sobre el sector. La empresa, que fabrica los modelos Chevrolet, informó que sostendrá frenos periódicos de actividad a lo largo del año.

El cronograma prevé una semana de inactividad por meses, período durante el cual los trabajadores percibirán el 75% de su salario. Desde la compañía señalaron que la medida responde a un proceso de ordenamiento de existencias, aunque el esquema no es nuevo: las paradas se vienen repitiendo de manera sistemática desde mediados de 2025.

El gremio advierte sobre una crisis estructural

Desde el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) cuestionaron la explicación empresarial y advirtieron que la situación refleja una crisis más profunda del sector automotriz. Los datos oficiales parecen respaldar esa mirada. Según el último informe del INDEC sobre Utilización de la Capacidad Instalada, la industria automotriz operó en noviembre con apenas el 46,3% de su capacidad, muy por debajo del 64,7% registrado en el mismo mes de 2024.

Para el gremio, estos números muestran un deterioro sostenido de la actividad, con impacto directo sobre el empleo y la continuidad productiva de las terminales.

Menos trabajadores y más incertidumbre

En los últimos dos años, la planta santafesina de General Motors perdió cerca de 800 puestos de trabajo y actualmente opera con una dotación reducida a unos 600 empleados. Delegados de SMATA Santa Fe describieron el escenario como una “caída estrepitosa” de las ventas y alertaron sobre una “incertidumbre total” respecto del futuro de la terminal.

Las interrupciones en la producción comenzaron a profundizarse a partir de junio del año pasado, luego de un 2024 marcado por fuertes dificultades que ya se arrastraban desde fines de 2023. En aquel momento, los parates se explicaban por faltantes de piezas importadas; Hoy, el factor central es la retracción de las ventas.

La situación derivó en que, para marzo de 2024, la planta ya había acumulado tres paradas en apenas cinco meses. En paralelo, la empresa lanzó un plan de retiros voluntarios que en una primera etapa alcanzó a unos 800 trabajadores con más de diez años de antigüedad.

Un problema que atraviesa todo el sector.

El escenario de baja actividad no se limita a General Motors. La crisis afecta al conjunto de la industria automotriz, con paradas productivas en varias terminales. Así lo reflejan los datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), que informó que en 2025 se produjo poco más de 490 mil vehículos en las diez plantas del país, lo que representó una caída del 3,1% respecto de 2024, cuando se habían superado las 500 mil unidades.

El desempeño exportador tampoco arrojó resultados alentadores. Según ADEFA, las exportaciones de vehículos se contrajeron un 10,8% en comparación con el año anterior, profundizando las dificultades de un sector con fuerte perfil externo.

Más ventas, pero con mayor peso de importados

En contraste con la caída productiva, las ventas de vehículos mostraron un fuerte crecimiento, aunque con un sesgo que genera preocupación en la industria local. En 2024 se habían comercializado unas 414 mil unidades, cifra que trepó a 616 mil en 2025, lo que implica un aumento del 47,8%. Sin embargo, ese salto fue impulsado principalmente por el ingreso de vehículos importados, en el marco del proceso de apertura comercial impulsado por el gobierno de Javier Milei.

Las ventas mayoristas —de las fábricas a las concesionarias— crecieron un 42,6% interanual, un dato que no logró traducirse en mayor producción local ni en más empleo.

El presidente de ADEFA, Rodrigo Pérez Graciano, definió el balance del año como “mixto”. Señaló que el sector mostró un desempeño superior al promedio de la industria fabricante, con subas significativas en ventas mayoristas y patentamientos, explicadas por la recuperación económica, la normalización de la oferta y la mejora del acceso al crédito.

 

No obstante, advirtió que el principal desafío sigue siendo la competitividad exportadora. En ese sentido, remarcó la necesidad de trabajar de manera coordinada con los distintos niveles del Estado para reducir la carga impositiva que se traslada al precio de los vehículos exportados, especialmente frente a competidores internacionales que venden al exterior sin impuestos.

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