Miércoles 21 de Enero de 2026

Gremiales | 21 de enero

Alerta por el empleo formal: en casi dos años cerraron más de 21 mil empresas y se perdieron casi 400 puestos por día

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) volvió a encender señales de alarma sobre la evolución del empleo registrado y la estructura productiva durante los primeros casi dos años del gobierno de Javier Milei. A partir de datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), el estudio expone una marcada contracción tanto en la cantidad de empleadores como en el número de trabajadores formales entre noviembre de 2023 y octubre de 2025.

De acuerdo con el relevamiento, en ese período dejaron de operar 21.046 empresas con personal registrado, lo que equivale a la desaparición de cerca de 30 empleadores por día. El universo total de firmas pasó de 512.357 a 492.223, con un impacto particularmente fuerte en sectores estratégicos para la economía real. Transporte y almacenamiento encabezan la lista de rubros más afectados, seguidos por comercio, servicios inmobiliarios y profesionales, la industria manufacturera y la construcción.

La retracción del entramado empresarial tuvo un efecto directo sobre el empleo formal. El informe señala que en menos de dos años se destruyeron 272.607 puestos de trabajo registrados, lo que representa una caída del 2,77 por ciento. En términos cotidianos, la cifra se traduce en la pérdida de casi 400 empleos formales por día desde el inicio de la actual gestión. El total de trabajadores registrados pasó de cerca de 9,86 millones a 9,58 millones en octubre de 2025.

El ajuste no fue homogéneo entre los distintos sectores. En valores absolutos, la mayor reducción se registró en la administración pública, con más de 83.000 empleos menos. Le siguieron la construcción, que perdió más de 74.000 puestos, y la industria manufacturera, con una caída superior a los 64.000 trabajadores. Si se observa la variación porcentual, la construcción aparece como el sector más castigado, con una contracción del 15,6 por ciento del empleo registrado, en un contexto de paralización de la obra pública y desaceleración de la inversión privada.

El análisis por tamaño de empresa aporta un matiz relevante al diagnóstico. Aunque el 99,6 por ciento de las firmas que cerraron tenían hasta 500 empleados, la mayor parte de la destrucción de puestos de trabajo se concentró en las compañías de mayor porte. El 66,8 por ciento de los empleos perdidos correspondió a empresas con más de 500 trabajadores, que redujeron sus plantillas en casi 182.000 puestos, frente a unos 90.000 en las firmas más pequeñas.

 

En sus conclusiones, CEPA advierte que la caída simultánea del número de empresas y del empleo formal configura un escenario de debilitamiento estructural del mercado laboral argentino. La combinación de cierres, destrucción de puestos registrados y un fuerte ajuste en sectores clave plantea un desafío central para la economía real y la sostenibilidad del tejido productivo en el corto y mediano plazo.

COMENTARIOS