Gremiales | 09 de marzo
Metalúrgicas pymes se diferencian de la UIA y respaldan una mayor apertura económica
En medio del debate sobre el futuro de la industria en la Argentina, la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica Argentina (Camima) volvió a marcar diferencias con la conducción de la Unión Industrial Argentina (UIA) y expresó su respaldo a una agenda de mayor competitividad y apertura económica.
El posicionamiento de la entidad metalúrgica se distancia del tono crítico que viene sosteniendo parte del establishment industrial frente a las políticas económicas del Gobierno. En cambio, Camima se alineó con el enfoque impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger , al señalar que las pymes del sector están dispuestas a adaptarse a un escenario de mayor competencia, aunque reclamaron la corrección de distorsiones que afectan su estructura de costos.
Un nuevo frente interno en la industria
La postura también marca un contrapunto con la conducción de la UIA encabezada por Martín Rappallini , que en las últimas semanas advirtió sobre el impacto de la apertura económica en la producción local y el deterioro del entramado industrial.
El presidente de Camima, José Luis Ammaturo , quien además integra la Junta Directiva de la UIA, sostuvo que el sector metalúrgico pyme tiene una larga trayectoria de adaptación frente a distintos contextos económicos.
"El sector metalúrgico pyme demostró históricamente su capacidad de adaptación frente a distintos contextos macroeconómicos. Siempre con el objetivo de ofrecer productos competitivos y de calidad", afirmó el dirigente.
Antecedentes en el debate por la reforma laboral
La diferencia de criterios no es nueva dentro del sector industrial. Durante la discusión por la reforma laboral, Camima ya había tomado distancia de la postura más cautelosa de la UIA y se pronunció públicamente a favor de avanzar con cambios en el régimen laboral.
En ese momento, la entidad coincidió con la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) y con el enfoque del Gobierno, que buscaba introducir modificaciones para reducir los costos laborales y mejorar la competitividad del sistema productivo.
Competitividad y costos productivos
Desde la cámara metalúrgica remarcaron que las pymes industriales operan en un contexto de fuerte competencia y que su dinámica está lejos de cualquier lógica de concentración económica.
"La pyme metalúrgica nunca fue ni será monopólica. La competitividad forma parte de su naturaleza y es lo que le permite sostenerse en mercados cada vez más exigentes", señaló desde la entidad.
No obstante, Ammaturo advirtió que el sector todavía enfrenta una elevada carga impositiva y laboral , lo que impacta directamente en los costos de producción y limita la competitividad de la industria local.
Adaptación a un nuevo escenario económico
Desde Camima explicaron que el sector atraviesa un proceso de adaptación a un contexto macroeconómico diferente, caracterizado por mayor estabilidad y una agenda de apertura comercial que exige mejoras de eficiencia productiva.
La entidad recordó además que las pymes metalúrgicas participan en Múltiples cadenas de valor industriales, desde la fabricación de bienes de capital hasta el abastecimiento de insumos para diferentes ramas manufactureras.
“Las pymes metalúrgicas están plenamente comprometidas con adecuarse a una economía más estable y abierta”, afirmó Ammaturo, aunque subrayó que la corrección de desequilibrios impositivos y laborales será clave para que el sector pueda integrarse de manera más eficiente en el nuevo esquema económico.
En ese marco, la cámara sostuvo que el desafío consiste en combinar estabilidad macroeconómica, apertura y competitividad , sin perder de vista el rol estratégico que la industria tiene en el desarrollo productivo y la generación de empleo en el país.
