Gremiales | 10 de julio
Gualeguaychú, símbolo de la crisis industrial: dirigente de la CSIRA habló de un “industricidio” y cuestionó al Gobierno nacional
La profundización de los conflictos laborales en Gualeguaychú volvió a poner en primer plano la situación que atraviesa la industria argentina. En ese marco, el dirigente sindical Adrián Morales, integrante de la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA), aseguró que la realidad que viven las fábricas de la ciudad entrerriana es una muestra de una problemática que se replica en todo el país y denunció un proceso de “industricidio” impulsado por las actuales políticas económicas.
Morales, referente de los trabajadores navales y representante de una organización que reúne a decenas de gremios industriales, participó de una protesta realizada por trabajadores despedidos de empresas radicadas en el Parque Industrial de Gualeguaychú, donde alrededor de 120 operarios reclaman por la pérdida de sus puestos laborales.
“Lo que pasa en Gualeguaychú ocurre en toda la Argentina”
Durante su visita a la ciudad, el dirigente sostuvo que la situación de las industrias locales no constituye un hecho aislado, sino que forma parte de un proceso de deterioro que afecta a múltiples actividades productivas.
Según planteó, la apertura de importaciones, la caída de la producción nacional y la pérdida de competitividad de las empresas argentinas están generando un escenario cada vez más complejo para el empleo industrial.
En ese sentido, advirtió que el crecimiento de las operaciones vinculadas al comercio exterior no necesariamente se traduce en beneficios para la economía nacional. A su criterio, gran parte de los recursos generados por esas actividades terminan concentrándose en grandes operadores internacionales sin impactar positivamente en el desarrollo productivo local.
Críticas a la apertura económica y al retroceso industrial
Morales extendió su diagnóstico a sectores como la metalurgia, la industria automotriz y la actividad naval, ramas que —según afirmó— enfrentan dificultades crecientes como consecuencia del ingreso de productos importados y la pérdida de herramientas de control y promoción industrial.
Entre los ejemplos mencionados, señaló la caída de la producción automotriz y cuestionó el debilitamiento de organismos técnicos que históricamente cumplían funciones de control sobre bienes importados.
También expresó su preocupación por la situación de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), actualmente intervenida, y consideró que esa decisión afecta la capacidad de representación de uno de los gremios históricos de la industria nacional.
La preocupación por la industria naval
Desde su rol como representante del sector naval, Morales remarcó además la dependencia argentina de insumos importados para la construcción de embarcaciones y sostuvo que la falta de desarrollo de proveedores nacionales limita el crecimiento de la actividad.
En ese contexto, cuestionó el modelo de administración de las vías navegables y aseguró que la pérdida de protagonismo de la flota y la infraestructura nacional impacta directamente sobre la producción y el comercio exterior, dado que una parte sustancial de las exportaciones argentinas se transporta por rutas fluviales y marítimas.
Un panorama que inquieta al movimiento obrero
Las declaraciones del dirigente se producen en medio de una creciente preocupación de las organizaciones sindicales por el cierre de empresas, los procedimientos preventivos de crisis, las suspensiones y los despidos que afectan a distintos sectores industriales.
Casos recientes como los conflictos en Unión Bat, las dificultades financieras de Metalfor, la caída de la actividad metalúrgica y las reestructuraciones en diversas fábricas del interior del país alimentan el debate sobre el rumbo de la industria nacional y el impacto de la coyuntura económica sobre el empleo.
Para la CSIRA, lo que sucede en Gualeguaychú refleja una tendencia que trasciende las fronteras de Entre Ríos y expone las dificultades que atraviesa gran parte del entramado productivo argentino en un contexto de fuerte retracción industrial.
