Gremiales | 09 de julio
El Gobierno proyecta recaudar US$ 1.500 millones con privatizaciones para fortalecer su programa financiero
El Gobierno nacional confirmó que avanzará con un nuevo proceso de privatizaciones como parte de la estrategia diseñada para afrontar los compromisos financieros previstos para los próximos años. La iniciativa fue presentada por el Ministerio de Economía dentro del esquema de financiamiento proyectado para 2027 y 2028, que contempla la obtención de unos US$ 1.500 millones mediante la venta de activos estatales.
Durante una exposición encabezada por el ministro de Economía, Luis Caputo, junto a funcionarios del Banco Central y del equipo económico, se detalló un programa de financiamiento cercano a los US$ 24.900 millones. En ese marco, las privatizaciones aparecen como una herramienta complementaria para reforzar los recursos disponibles y atender los vencimientos de deuda sin recurrir a la emisión monetaria.
Entre los activos que podrían ser transferidos al sector privado figuran participaciones estatales en empresas vinculadas a la energía y los servicios públicos. La lista incluye a la transportadora eléctrica Transener, la empresa de agua y saneamiento AySA, las centrales termoeléctricas General San Martín y Manuel Belgrano, además de otros proyectos energéticos y concesiones hidroeléctricas que continúan bajo análisis.
El plan también contempla la posibilidad de avanzar con operaciones relacionadas con activos administrados por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, una alternativa que el Ejecutivo evalúa para ampliar las fuentes de financiamiento antes de fin de año.
Desde el Palacio de Hacienda sostienen que la estrategia busca diversificar los mecanismos para obtener recursos y reducir la dependencia del endeudamiento externo. En ese sentido, Caputo afirmó que el objetivo de largo plazo es fortalecer el mercado de capitales local para que tanto el Estado como el sector privado puedan acceder a financiamiento en condiciones más favorables.
Por su parte, el director del Banco Central, Federico Furiase, aseguró que la mejora en el nivel de reservas internacionales y la baja de las tasas de interés contribuyen a generar un escenario más favorable para refinanciar vencimientos y extender plazos de deuda. Según explicó, estas condiciones permitirían disminuir el peso de los intereses sobre las cuentas públicas y mejorar la sostenibilidad financiera.
Otro de los conceptos centrales expuestos por el equipo económico fue el de mantener múltiples alternativas de financiamiento abiertas. La estrategia oficial contempla combinar refinanciaciones, emisiones de deuda, acuerdos con organismos internacionales y ventas de activos públicos, seleccionando en cada caso la opción que resulte más conveniente según las condiciones del mercado.
Mientras tanto, el Gobierno apuesta a una reducción gradual del riesgo país como condición necesaria para recuperar el acceso pleno a los mercados internacionales de crédito. Sin embargo, la evolución de ese objetivo dependerá tanto de la consolidación del programa económico local como del contexto financiero global durante los próximos años.
La decisión de profundizar el proceso de privatizaciones vuelve a colocar en el centro del debate el rol del Estado en sectores estratégicos como la energía, el agua y la infraestructura, áreas que históricamente han sido consideradas claves para el desarrollo económico y la prestación de servicios esenciales.
