Domingo 19 de Abril de 2026

Gremiales | 19 de abril

Duro diagnóstico del dueño de Peabody: “Se terminó la Argentina industrial”

El empresario Dante Choi, fundador de la marca de electrodomésticos Peabody, lanzó una definición tajante sobre el presente productivo del país: “No pienso volver a producir en Argentina. Para mí se terminó la Argentina industrial”. Sus declaraciones se dan en medio del concurso de acreedores que atraviesa la compañía y tras la decisión de trasladar su producción a Paraguay.

Choi, de 61 años, reconstruyó el derrotero de su empresa —que llegó a emplear a 350 personas en 2023 y hoy conserva apenas 60— y atribuyó la crisis a una combinación de factores económicos y políticos. Según explicó, el deterioro comenzó en el segundo semestre de 2023 y se profundizó con la devaluación de diciembre de ese año, que licuó activos fiscales millonarios que la firma tenía a su favor.

El empresario también cuestionó políticas como el programa de control de precios vigente en ese momento, al considerar que lo obligó a comercializar productos por debajo de sus costos. A esto se sumaron, afirmó, dificultades para acceder a divisas para importaciones, lo que lo llevó a recurrir a mecanismos financieros más costosos para cumplir con proveedores del exterior.

En ese contexto, la compañía dejó de fabricar en el país, mudó su planta a la ciudad paraguaya de Luque e inició un proceso judicial para reestructurar sus deudas. “No puedo dar detalles para no interferir en la causa”, aclaró.

Las críticas de Choi también alcanzaron directamente al presidente Javier Milei. El empresario relató un encuentro previo al balotaje de 2023 en el que, según su versión, quedó con una impresión negativa del entonces candidato. Ya con Milei en el poder, sostuvo que el modelo económico perjudica especialmente a la industria: “El país puede crecer, pero la industria es la gran perdedora”.

Además, denunció una fuerte apertura de importaciones con escasos controles. Según indicó, muchos productos ingresan al país con valores subfacturados y sin cumplir normas técnicas, lo que genera una competencia desigual para la producción local. “No es competencia, es destrucción”, resumió.

Choi también reveló que, tras sus críticas públicas, fue blanco de ataques en redes sociales y amenazas contra él y su familia, situación que —según confesó— impactó en su salud emocional. “Me generó una depresión enorme, me cuesta dormir”, afirmó, al tiempo que rechazó identificaciones políticas: “No soy kirchnerista, me considero alfonsinista”.

Pese a haber invertido en maquinaria, desarrollo de productos y expansión industrial en los últimos años, el empresario asegura que no volverá a apostar por la producción local. Incluso ante un eventual cambio de gobierno, su postura se mantiene firme: “No voy a perder más. Para mí, la etapa industrial en Argentina ya terminó”.

 

El caso de Peabody se suma a un escenario más amplio de retracción manufacturera, con caída del empleo, cierre de empresas y un clima de creciente incertidumbre en el sector productivo.

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