Sábado 18 de Abril de 2026

Gremiales | 18 de abril

Denuncian “discriminación, ajuste y persecución” en Pampa Energía: trabajadores químicos apuntan contra la empresa de Marcelo Mindlin

Un conflicto laboral de alto voltaje se desató en la planta que Pampa Energía posee en Zárate. Trabajadores encuadrados en el convenio del Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas denunciaron una política de “discriminación sistemática”, congelamiento salarial y un clima de persecución interna.

Las acusaciones también alcanzan al empresario Marcelo Mindlin, titular del grupo, a quien señalan como responsable de una estrategia que —según afirman— busca disciplinar al sector operativo.

Brecha salarial dentro de la misma planta

De acuerdo con un comunicado difundido por los trabajadores, en los últimos dos años se profundizó una fuerte desigualdad dentro del establecimiento. Mientras gran parte del personal habría registrado incrementos salariales significativos, los operarios bajo convenio químico denuncian un congelamiento total de sus ingresos y la eliminación de beneficios.

“Se castiga económicamente a quienes generan las ganancias”, sostuvieron, al calificar la situación como “discriminatoria e inmoral”.

Rechazo al argumento de crisis

Los trabajadores cuestionaron la postura de la empresa, que atribuye el escenario a dificultades económicas. Según plantearon, la compañía continúa expandiéndose e invirtiendo en distintos sectores, lo que —a su entender— contradice la idea de un contexto crítico.

En ese sentido, remarcaron el peso estratégico de la planta de Zárate, dedicada a la producción de poliestireno, un insumo con fuerte presencia en el mercado interno y proyección exportadora.

“Si hay recursos para invertir, también los hay para recomponer salarios”, afirmaron.

Denuncias por presión y hostigamiento

Uno de los puntos más sensibles del conflicto es el clima laboral. El comunicado advierte sobre presuntas prácticas de presión interna, incluyendo amenazas y maniobras destinadas a desalentar los reclamos.

Los trabajadores describieron un escenario de “amedrentamiento constante” que, aseguran, impacta no solo en las condiciones laborales sino también en la salud mental del personal.

Un conflicto abierto

La situación expone tensiones crecientes dentro de una de las principales compañías del sector energético argentino, con actividad en generación eléctrica, petróleo, gas y petroquímica.

Hasta el momento, la empresa no emitió una respuesta pública detallada sobre las denuncias. En tanto, el conflicto permanece abierto y podría escalar si no se habilitan instancias de negociación entre las partes.

 

El caso vuelve a poner en debate las condiciones laborales en grandes grupos económicos y el rol de los convenios colectivos en contextos de reestructuración y expansión empresarial.

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