Lunes 20 de Abril de 2026

Gremiales | 20 de abril

Caromar entra en concurso preventivo tras el derrumbe de ventas y acusa dumping y recesión

La empresa Descartables Caromar, dueña de la marca «El Coloso», inició un proceso de concurso preventivo luego de registrar una fuerte caída en su nivel de ventas y enfrentar un deterioro sostenido de su situación financiera. La apertura fue dispuesta por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 1, tras acreditarse el estado de cesación de pagos.

La firma, fundada en 1989 y con una trayectoria de más de tres décadas en el rubro de productos de limpieza y supermercados mayoristas, reportó un desplome cercano al 42% en su facturación entre fines de 2024 y 2025. Ese retroceso impactó de lleno en su capital de trabajo y derivó en la necesidad de recurrir a protección judicial para reordenar sus pasivos.

En su presentación, Caromar apuntó contra el contexto económico general y la dinámica competitiva del sector. Entre los factores que menciona, destacó la recesión, la caída del consumo y una “competencia a pérdida” entre mayoristas para sostener ventas en un mercado retraído. También denunció prácticas de dumping por parte de la multinacional Unilever, a la que acusó de vender productos por debajo de los costos de fabricación.

Uno de los puntos de quiebre fue el cierre de su planta de jabón en polvo durante el primer semestre de 2024. Esa unidad había sido clave para el negocio, ya que abastecía marcas propias de cadenas como Carrefour y Día. Tras ese cierre, los despachos mensuales se redujeron drásticamente, pasando de 17 camiones a apenas dos.

El ajuste también impactó en la estructura laboral. La empresa, que llegó a emplear a unas 500 personas, ya desvinculó a 120 trabajadores en el marco de un proceso de reducción de costos que incluyó el cierre de sucursales, como las de San Justo y Mar del Plata. Actualmente, mantiene operaciones en Rosario, Neuquén y distintos puntos del conurbano bonaerense.

A la crisis operativa se sumaron complicaciones judiciales y financieras. Caromar enfrenta demandas laborales por alrededor de $1.000 millones y sufrió un embargo bancario a fines de 2025 que, según la empresa, paralizó su operatoria. Además, cuestionó el accionar del Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines, al que acusó de generar conflictos que afectaron la actividad comercial.

En ese marco, la compañía avanzó en acuerdos con distintos gremios del sector a comienzos de 2026, mientras continúa negociando con acreedores para evitar la quiebra.

 

El proceso judicial establece como fecha límite el 28 de mayo para la verificación de créditos. A partir de allí, Caromar tendrá tiempo hasta abril de 2027 para presentar una propuesta de acuerdo que le permita reestructurar su deuda y sostener la continuidad de sus operaciones.

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