Tras el fallo que reactivó la reforma laboral, el secretario general de Asociación Trabajadores del Estado, Rodolfo Aguiar, lanzó duras críticas a la estrategia sindical basada en la judicialización y reclamó profundizar la protesta en las calles.
“Siempre fue un error que el Plan A para derrotar la reforma laboral sea la judicialización”, sostuvo el dirigente estatal, luego de que la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo dejara sin efecto la medida cautelar que suspendía provisoriamente la norma.
Críticas a la Justicia
Aguiar cuestionó con dureza al Poder Judicial al señalar que “no se puede confiar en una Justicia parcial y completamente subordinada al poder político y al poder económico real”. En esa línea, afirmó que los trabajadores “tienen que ser artífices de su propio destino” y advirtió que “su suerte no puede quedar en manos de jueces y fiscales”.
El referente sindical fue más allá al sostener que “en la Argentina no hay justicia para los más débiles” y que el sistema judicial “responde a los poderosos”, en un contexto de creciente tensión tras la reactivación de la reforma.
Llamado a la acción sindical
Frente a este escenario, Aguiar planteó un cambio de estrategia: “La única manera de frenar la reforma laboral es estando en la calle y con huelga general”. Además, propuso no acatar la normativa en los lugares de trabajo como forma de resistencia: “Tenemos que desobedecer y lograr derogarla de hecho”.
Las declaraciones se producen luego de la decisión de la Sala VIII —integrada por María Dora González y Víctor Arturo Pesino— que restableció la vigencia de la Ley 27.802, frenada previamente por una cautelar.
Un conflicto en escalada
Para el titular de ATE, el contexto actual representa “la mayor ofensiva patronal en democracia” y anticipó una profundización del conflicto. “Lo único que depende de nosotros es el control de la calle, y esa es la estrategia que tenemos que profundizar”, concluyó.
Sus dichos reflejan el endurecimiento de posiciones dentro del movimiento sindical frente a la reforma laboral y anticipan un escenario de mayor conflictividad en el ámbito gremial.