Gremiales | 25 de abril
La industria textil se desploma: cae 33% la producción y crecen los locales vacíos en Buenos Aires
La crisis de la industria textil e indumentaria se profundiza y ya se refleja con fuerza en las calles de la Ciudad de Buenos Aires. La producción del sector cayó 33% interanual en febrero, mientras que los locales comerciales vacíos se multiplican en los principales corredores, evidenciando el impacto directo de la recesión sobre la actividad.
De acuerdo con datos de la Fundación ProTejer, el retroceso acumulado frente a 2023 alcanza el 36%, en tanto que la confección de prendas registró una caída del 18% respecto de 2025. El derrumbe productivo se da en un contexto de fuerte contracción del consumo, avance de las importaciones y pérdida de competitividad.
El nivel de capacidad ociosa también refleja la gravedad del escenario: durante 2024 y 2025, seis de cada diez máquinas textiles permanecieron inactivas, y en los últimos meses el número trepó a siete de cada diez. La menor demanda interna —producto de la caída del poder adquisitivo— y el crecimiento de las importaciones, que aumentaron 185% en 2025, aparecen como factores centrales de la crisis.
El impacto en el empleo y el entramado empresarial es contundente. Entre fines de 2023 y diciembre de 2025 se perdieron más de 20.700 puestos de trabajo registrados y cerraron más de 650 empresas del sector, según cifras relevadas por entidades industriales. Esto representa una caída del 17% en el empleo y del 11% en la cantidad de firmas.
La crisis ya tiene su correlato urbano. Según la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, en el primer bimestre de 2026 se registraron 284 locales vacíos, en alquiler o en venta, en las principales zonas comerciales porteñas, lo que implica un aumento del 38,5% interanual. El dato más alarmante es el salto del 158,8% en los locales en alquiler, señal de negocios que no logran sostener su actividad.
Los polos históricos de venta de indumentaria son los más afectados. La Avenida Cabildo mostró un incremento del 177,8% en la cantidad de locales vacíos en comparación con el mismo período de 2025. En la Avenida Avellaneda, en el barrio de Flores, la suba fue del 160% interanual. Otras arterias comerciales como la Avenida Corrientes, la Avenida Rivadavia y la Avenida Santa Fe también registran un aumento de persianas bajas, aunque con menor intensidad.
El combo que explica este escenario incluye la caída del consumo, la competencia de productos importados —especialmente del segmento “fast fashion”— y la apreciación cambiaria, que abarata las compras en el exterior. A esto se suma el incremento de costos y las dificultades de financiamiento, que reducen los márgenes de rentabilidad.
Con menos producción, menos empleo y una demanda debilitada, la crisis del sector textil dejó de ser solo un dato estadístico para convertirse en una imagen cotidiana: locales vacíos, carteles de alquiler y una actividad que pierde terreno en uno de los rubros más tradicionales de la economía urbana.
