Viernes 2 de Enero de 2026

Gremiales | 02 de enero

Radiografía del empleo juvenil: en Argentina, 7 de cada 10 jóvenes trabajan en la informalidad

La informalidad laboral se consolida como uno de los rasgos más preocupantes del mercado de trabajo argentino y tiene a los jóvenes como sus principales protagonistas. Un informe reciente del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Universidad de Buenos Aires reveló que casi el 70% de los trabajadores de entre 16 y 24 años se desempeña en empleos informales, una proporción muy superior a la del promedio general.

Según el relevamiento correspondiente al segundo trimestre de 2025, el 43,3% del total de los trabajadores del país se encuentra en situación de informalidad. Dentro de ese universo, la tasa alcanza al 36,7% de los asalariados y trepa al 64,7% entre los trabajadores independientes, lo que refleja la magnitud estructural del fenómeno.

El informe, coordinado por Roxana Maurizio y Luis Beccaria y elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del IIEP-UBA, advierte que “cuatro de cada diez trabajadores no están cubiertos por la legislación laboral, impositiva o de la seguridad social”, lo que implica una fuerte vulnerabilidad económica y social.

La situación es particularmente crítica entre los jóvenes. En el segmento etario de 16 a 24 años, la tasa de informalidad alcanza el 67%, casi 24 puntos porcentuales por encima del promedio general. En contraste, los trabajadores de entre 45 y 64 años (60 en el caso de las mujeres) presentan la menor incidencia, con un 34,6%. Le siguen los trabajadores de 25 a 44 años, con una informalidad del 42,9%, y los mayores de 65 años, donde vuelve a aumentar hasta el 53,1%.

“Los extremos de la vida laboral concentran los mayores niveles de informalidad”, concluye el estudio, al señalar que tanto el ingreso al mercado de trabajo como la etapa final de la actividad están marcados por mayores niveles de precariedad.

El informe también expone la relación directa entre informalidad y pobreza. Durante el segundo trimestre del año, el 38% de los trabajadores informales se encontraba por debajo de la línea de pobreza, mientras que entre los trabajadores formales ese porcentaje descendía al 5%.

En términos de género, la informalidad femenina supera a la masculina en casi todos los grupos etarios, con la excepción del segmento más joven. Al cruzar edad y género, los hombres de entre 16 y 24 años presentan la tasa más alta de informalidad, con un 67,3%, mientras que los hombres de entre 45 y 65 años registran la más baja, con un 33,7%.

El nivel educativo aparece como otro factor determinante. Entre quienes cuentan con estudios universitarios completos, la informalidad se reduce al 17,8%. En cambio, asciende al 43% entre quienes finalizaron el secundario o tienen estudios universitarios incompletos, y alcanza el 65,1% entre los trabajadores que no completaron la educación media.

 

Los datos dejan en evidencia dos tendencias claras: a mayor nivel educativo, menor probabilidad de inserción informal, y una fuerte penalización laboral para quienes cuentan con menor capital educativo. En un contexto de estancamiento económico y empleo de baja calidad, la informalidad juvenil se consolida como uno de los principales desafíos estructurales del mercado laboral argentino.

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