Gremiales | 02 de enero
Chubut lideró la creación de empleo formal impulsada por la pesca, pero el retroceso nacional enciende alarmas por despidos
En un contexto nacional marcado por la caída sostenida del empleo formal, la provincia de Chubut se destacó en septiembre de 2025 como la jurisdicción con mayor crecimiento del empleo asalariado privado, impulsada principalmente por la actividad pesquera. Sin embargo, el dato positivo contrasta con una tendencia general de retroceso del mercado laboral que comienza a generar preocupación por el aumento de los despidos.
Según un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el CONICET, el empleo formal se redujo en 17 provincias durante septiembre, mientras que solo 6 distritos lograron registrar incrementos.
Chubut, a contramano del país
De acuerdo con el último relevamiento del área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del IIEP, Chubut encabezó los indicadores de crecimiento mensual con una suba del 1% en el empleo asalariado privado, convirtiéndose en la provincia con mejor desempeño en todo el territorio nacional durante ese mes.
El dato resulta significativo si se tiene en cuenta que la mayoría de las economías regionales y los principales centros productivos del país exhibieron números negativos. Provincias como Misiones y Tierra del Fuego registraron caídas del 1,2%, mientras que Corrientes mostró una baja del 1%.
Asimismo, distritos clave como Buenos Aires, Córdoba y Mendoza concentraron la mayor parte de la variación negativa del empleo formal privado total, profundizando el deterioro del mercado laboral a nivel nacional.
Un escenario de creciente fragilidad
Más allá del desempeño puntual de Chubut, el informe del IIEP describe un escenario de fragilidad estructural. A nivel país, el empleo asalariado formal acumula cinco meses consecutivos de caída, desde mayo hasta septiembre de 2025.
Solo en septiembre se perdieron aproximadamente 11.300 puestos de trabajo, de los cuales 10.600 correspondieron al sector privado, lo que refuerza las señales de alarma sobre el impacto de la recesión y la falta de dinamismo productivo.
A este panorama se suma el deterioro del poder adquisitivo. Las remuneraciones reales de los trabajadores del sector privado cayeron un 0,3% en octubre, mientras que el Salario Mínimo, Vital y Móvil sufrió una baja real del 0,5% en noviembre, acumulando una pérdida del 36% desde noviembre de 2023.
El contraste entre el crecimiento puntual de algunas economías regionales y la caída generalizada del empleo formal expone un mercado laboral cada vez más desigual y vulnerable, donde los signos de recuperación siguen siendo excepcionales frente a una tendencia nacional marcada por la pérdida de puestos de trabajo y el ajuste sobre los ingresos.
