Gremiales | 02 de marzo
El SOMU, en virtual acefalía en plena discusión por la exclusión de la Marina Mercante de la Ley de Contrato de Trabajo
El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) atraviesa una situación institucional delicada en medio de un conflicto clave para el sector: la exclusión de la Marina Mercante del régimen de la Ley de Contrato de Trabajo. A la tensión laboral se suma ahora un escenario de virtual acefalía tras la suspensión judicial del proceso electoral y la falta de una nueva convocatoria a comicios.
El 1° de diciembre de 2025, la conducción oficialista había iniciado el cronograma electoral interno, pero ese mismo día la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo dispuso la suspensión del proceso. Pese a ello, el oficialismo intentó continuar con las elecciones, aunque con múltiples obstáculos, especialmente en las seccionales donde la oposición logró frenar la votación.
El 29 de diciembre, la misma sala judicial extendió el mandato de la actual conducción, encabezada por Raúl Durdos, por 45 días corridos, plazo que venció el 13 de febrero. Durante ese período debía convocarse a un nuevo proceso electoral, algo que finalmente no ocurrió.
Según trascendió, Durdos habría solicitado una nueva prórroga de 45 días sin fijar fecha de elecciones, mientras que la lista opositora reclamó que los comicios se realicen el 10 de marzo. Desde ese sector sostienen que la falta de convocatoria agrava la crisis institucional y advierten que, de persistir el desacato, podría abrirse la puerta a una intervención del gremio.
Fuentes con acceso al expediente judicial describen un “estado de hecho” en el que no existen autoridades plenamente legitimadas al frente del sindicato, dado que la Justicia no extendió nuevamente los mandatos ni resolvió el fondo del conflicto, y la conducción actual no llamó a elecciones.
El vacío institucional se produce en un momento crítico para la actividad. Las cámaras empresarias del sector pesquero necesitan avanzar en la fijación de valores salariales de referencia para el inicio de la temporada de langostino, que comienza en marzo. Sin embargo, la falta de validación formal de los delegados paritarios del SOMU complica cualquier negociación.
En paralelo, el debate por la situación laboral de la Marina Mercante y su encuadre normativo agrega presión a un gremio que, en medio de definiciones estratégicas para el sector, enfrenta una crisis interna que amenaza con profundizar la incertidumbre entre los trabajadores marítimos.
