Gremiales | 02 de marzo
La construcción perdió 120 mil empleos y advierten que ya se destruyó el 30% de la mano de obra
La industria de la construcción atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Según datos del sector, ya se destruyeron alrededor de 120.000 puestos de trabajo directos como consecuencia de una caída cercana al 25% en la actividad entre mediados de 2023 y 2024.
El diagnóstico fue expuesto por Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, quien describió un escenario de “crisis profunda” marcado por la retracción de la obra pública nacional y la falta de nuevos proyectos de envergadura.
Si bien reconoció que algunas provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza muestran cierto movimiento, aclaró que ese dinamismo resulta insuficiente para compensar la paralización de iniciativas financiadas por el Estado nacional. En paralelo, el mercado inmobiliario privado se mantiene estable pero sin el impulso necesario para reactivar el empleo, ya que el volumen de créditos hipotecarios continúa siendo limitado.
En declaraciones radiales, Weiss vinculó la caída del empleo con el ajuste fiscal, aunque también advirtió sobre los efectos de una eventual apertura económica sin regulaciones. En ese marco, planteó que competir con economías como China —con esquemas de subsidios y escalas de producción muy superiores— coloca a la industria local en una posición de desventaja.
“El Estado puede querer el equilibrio fiscal para que no haya inflación, pero en el medio se perdió el 30% de la mano de obra”, sostuvo el dirigente empresario, al tiempo que llamó a encontrar un punto de equilibrio entre la estabilidad macroeconómica y la preservación del empleo.
También se refirió a la tensión entre el Gobierno y grandes conglomerados industriales, y marcó que en un contexto de reglas claras y orden macroeconómico podrían quedar fuera del mercado las empresas ineficientes, pero remarcó la necesidad de proteger a aquellas firmas competitivas que generan trabajo y valor agregado.
La caída del empleo en la construcción no solo impacta en el sector sino que repercute en toda la cadena productiva, desde la industria de materiales hasta los servicios vinculados, profundizando un cuadro que preocupa tanto a empresarios como a trabajadores.
