Gremiales | 12 de junio
La pobreza mantuvo su presión sobre los hogares: una familia necesitó cerca de $1,5 millones en mayo para cubrir gastos básicos
Los ingresos necesarios para sostener el nivel mínimo de consumo de una familia argentina volvieron a incrementarse durante mayo. De acuerdo con los últimos datos difundidos por el INDEC, una familia integrada por dos adultos y dos hijos necesitó reunir casi $1,5 millones mensuales para superar la línea de pobreza.
La Canasta Básica Total (CBT), indicador utilizado para medir el umbral de pobreza, registró un aumento del 2% respecto de abril y alcanzó los $1.498.741,40 para un hogar tipo. Aunque se trató de una de las subas mensuales más moderadas de los últimos meses, el incremento volvió a elevar el costo de vida para miles de familias.
Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca el límite de la indigencia al contemplar únicamente los alimentos esenciales, mostró una aceleración mayor. Durante mayo avanzó un 2,4%, por lo que una familia tipo necesitó al menos $681.246 para cubrir exclusivamente sus necesidades alimentarias básicas.
Los datos fueron difundidos en paralelo con el informe oficial de inflación, que reflejó una variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 2,1%. La inflación núcleo, que excluye componentes estacionales y regulados, se ubicó incluso por debajo de ese nivel al registrar un 1,9%.
Sin embargo, los productos estacionales volvieron a ejercer presión sobre los precios generales. El comportamiento de frutas y verduras fue uno de los factores que más incidió en la evolución del índice durante mayo, impulsando particularmente el rubro de alimentos y bebidas.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, la canasta alimentaria registró un incremento del 15,6%, mientras que la canasta total avanzó un 14,5%. Ambas variaciones se ubicaron en niveles similares al crecimiento acumulado de la inflación general, que alcanzó el 14,7% en el mismo período.
La comparación interanual muestra además que el costo de cubrir las necesidades básicas continúa creciendo a un ritmo elevado. En los últimos doce meses, la canasta alimentaria aumentó 36,2%, la canasta total 34,9% y la inflación general acumuló una variación de 33,2%.
Los números reflejan que, pese a la desaceleración observada en el índice de inflación durante los últimos meses, el impacto sobre el presupuesto familiar sigue siendo significativo. Cada actualización de las canastas básicas redefine el ingreso mínimo necesario para evitar caer por debajo de los umbrales de pobreza e indigencia, una referencia clave para medir la situación social y económica del país.
