Gremiales | 11 de junio
La OIT instó al Gobierno argentino a fortalecer los controles laborales y ampliar los espacios de diálogo tras reclamos sindicales
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) emitió una serie de recomendaciones dirigidas al Gobierno argentino luego de analizar denuncias presentadas por la CGT y las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA), vinculadas al funcionamiento de la inspección laboral, el cumplimiento de normas internacionales del trabajo y la participación de los actores sociales en el diseño de políticas laborales.
Las observaciones fueron incluidas en las conclusiones elaboradas por la Comisión de Aplicación de Normas durante la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo que se desarrolla en Ginebra, donde se evaluó la situación argentina en relación con compromisos asumidos ante el organismo internacional.
Entre los principales puntos señalados, la OIT manifestó la necesidad de fortalecer los mecanismos de fiscalización laboral y garantizar que los organismos encargados de inspeccionar las condiciones de trabajo cuenten con los recursos humanos y materiales necesarios para cumplir adecuadamente sus funciones.
La comisión también puso el foco en la importancia del diálogo social como herramienta para abordar los desafíos laborales y económicos. En ese sentido, recomendó al Estado argentino promover instancias de participación efectivas entre trabajadores, empleadores y autoridades gubernamentales, tanto a nivel nacional como sectorial.
El organismo internacional subrayó además que las reformas vinculadas al mundo del trabajo deberían desarrollarse mediante procesos de consulta amplios y sustantivos con las organizaciones sindicales y empresariales más representativas, en línea con los principios establecidos por los convenios internacionales ratificados por el país.
Otro de los aspectos destacados en las conclusiones fue la necesidad de preservar el funcionamiento de los espacios tripartitos de negociación y concertación, considerados fundamentales para alcanzar consensos en materia laboral y social.
Como parte del seguimiento del caso, la OIT solicitó al Gobierno nacional que informe antes de septiembre sobre las medidas adoptadas para dar respuesta a las observaciones formuladas y adecuar su accionar a los estándares internacionales comprometidos por la Argentina.
Asimismo, el organismo dejó abierta la posibilidad de brindar asistencia técnica para colaborar en la implementación de las recomendaciones y fortalecer las capacidades institucionales vinculadas al control laboral y al diálogo social.
Las conclusiones conocidas en Ginebra representan un nuevo capítulo en el debate sobre las políticas laborales impulsadas por la administración de Javier Milei y reflejan la preocupación expresada por distintos sectores sindicales respecto del impacto de las reformas y de la reorganización de áreas estatales vinculadas al trabajo.
Mientras el Gobierno deberá responder formalmente a los requerimientos planteados, las organizaciones gremiales interpretaron las observaciones de la OIT como un respaldo a los reclamos que vienen sosteniendo en los ámbitos nacionales e internacionales en defensa de los derechos laborales y la negociación colectiva.
