Jueves 11 de Junio de 2026

Gremiales | 11 de junio

Acindar vuelve a frenar su acería en Villa Constitución ante la caída de la demanda y crece la incertidumbre industrial

La siderúrgica Acindar volverá a interrumpir la producción en su planta de Villa Constitución durante la próxima semana, una decisión que refleja las dificultades que continúa atravesando el sector industrial y que vuelve a encender las alarmas sobre la evolución de la actividad económica durante la segunda mitad del año.

La compañía dispuso detener los hornos de la acería entre el lunes y el jueves, aprovechando el feriado nacional, luego de que las proyecciones de recuperación que manejaba meses atrás no lograran materializarse. La producción se reanudará el viernes, aunque el escenario sigue marcado por la cautela y la falta de certezas respecto de la demanda futura.

Fuentes vinculadas a la empresa reconocen que las expectativas de crecimiento que habían guiado la planificación para este año quedaron por debajo de la realidad del mercado. Las ventas no alcanzaron los niveles previstos y la actividad siderúrgica continúa operando muy por debajo de los registros observados hasta 2023.

Actualmente, la producción del sector se mantiene alrededor de un 40% por debajo de los niveles históricos recientes, situación que obliga a las empresas a ajustar su ritmo de fabricación para evitar la acumulación de stock y los costos asociados al almacenamiento de mercadería sin salida comercial.

En el caso de Acindar, durante los primeros cinco meses del año se habría generado un excedente cercano a las 10.000 toneladas de producción respecto de las ventas efectivamente concretadas. Ese desfasaje llevó a la firma a optar nuevamente por una reducción temporal de la actividad.

Durante los días en que permanezcan detenidos los hornos, la compañía implementará mecanismos como el adelantamiento de vacaciones y la asignación de francos compensatorios para parte del personal afectado.

La planta de Villa Constitución constituye uno de los principales polos siderúrgicos del país y forma parte de una estructura productiva que emplea a miles de trabajadores entre personal propio y contratistas. La empresa cuenta con operaciones en Santa Fe, Buenos Aires y otras localidades estratégicas para la industria metalúrgica nacional.

Mientras tanto, la seccional local de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) sigue con atención la evolución del panorama productivo. Aunque por el momento no existen medidas concretas en discusión, el gremio mantiene el estado de alerta ante la posibilidad de que la implementación de aspectos de la reforma laboral genere tensiones en las relaciones de trabajo dentro de la empresa.

La nueva paralización evidencia las dificultades que atraviesa la industria pesada para recuperar niveles sostenidos de actividad. Con una demanda todavía débil y sin señales claras sobre el comportamiento del mercado en los próximos meses, tanto la empresa como los trabajadores observan con preocupación un segundo semestre que se presenta cargado de incertidumbre.

En Villa Constitución, la decisión de apagar nuevamente los hornos no sólo refleja un problema coyuntural de ventas, sino también las dudas que persisten sobre la velocidad y profundidad de una recuperación económica que, por ahora, continúa sin llegar al corazón de la actividad industrial.

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