Miércoles 10 de Junio de 2026

Gremiales | 10 de junio

Tras la venta de Shell, crecen las versiones sobre la posible creación de un sindicato de empresa

La reciente transferencia de los activos de Shell en Argentina abrió un nuevo frente de debate en el ámbito sindical. En el sector comenzaron a circular versiones sobre la posible conformación de un sindicato de empresa vinculado a la firma, una alternativa que cobra relevancia a partir de los cambios introducidos por la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.

La operación, valuada en unos 1.420 millones de dólares, implicó la adquisición de Raízen Argentina por parte de Mercuria Energy Group, una de las principales compañías globales dedicadas al comercio de energía. La transacción incluye 894 estaciones de servicio distribuidas en todo el país, la refinería ubicada en Dock Sud, una planta de lubricantes, instalaciones aeroportuarias y terminales de almacenamiento de combustibles.

Fuentes vinculadas a la actividad señalaron que, tras el cambio de propietarios, comenzó a tomar fuerza entre trabajadores y dirigentes el rumor sobre la eventual creación de una organización sindical propia dentro de la empresa. La posibilidad genera expectativa debido al nuevo escenario normativo que facilita el reconocimiento de sindicatos de empresa, una figura históricamente minoritaria frente a los gremios de actividad.

La reforma laboral redujo del 20% al 5% el porcentaje mínimo de afiliación necesario para iniciar los trámites de reconocimiento sindical y estableció mecanismos para determinar la representatividad entre organizaciones que compitan por la misma base de trabajadores. Para el Gobierno, estas modificaciones apuntan a ampliar la libertad sindical y diversificar las opciones de representación.

Sin embargo, desde distintos sectores gremiales advierten que este esquema podría fragmentar la negociación colectiva y debilitar el poder de los sindicatos tradicionales, favoreciendo estructuras de menor escala con menor capacidad de presión frente a las empresas.

La incertidumbre también alcanza a la representación de los trabajadores de las estaciones de servicio, una actividad que históricamente mantuvo una convivencia compleja entre organizaciones vinculadas al sector estacionero y sindicatos petroleros. La eventual aparición de una nueva entidad sindical podría alterar ese equilibrio y reconfigurar el mapa gremial de la actividad.

A ello se suma otro de los aspectos promovidos por la reforma laboral: la incorporación de esquemas de remuneración variables asociados a productividad, desempeño individual o resultados empresariales, mecanismos que generan posiciones encontradas entre empleadores y organizaciones sindicales.

Por el momento, las entidades que representan a los trabajadores de estaciones de servicio aseguran que no recibieron notificaciones oficiales sobre posibles modificaciones en los convenios colectivos ni sobre procesos formales vinculados a la representación gremial. No obstante, el cambio de manos de uno de los principales actores del mercado energético argentino mantiene en alerta a dirigentes y trabajadores, que observan con atención los movimientos que puedan producirse en los próximos meses.

 
 
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