Gremiales | 08 de junio
La UIA advierte sobre una recuperación industrial desigual: crecen las señales de caída en producción, ventas y empleo
La recuperación de la actividad industrial continúa mostrando importantes signos de fragilidad. Un relevamiento reciente de la Unión Industrial Argentina (UIA) reveló que una parte significativa de las empresas registró retrocesos durante abril, especialmente en producción, ventas y empleo, lo que vuelve a encender las alertas sobre la evolución del sector manufacturero.
De acuerdo con la encuesta realizada por la entidad empresaria, el 38% de las compañías informó una disminución en sus niveles de producción respecto de períodos anteriores. Los resultados reflejan que, pese a algunos indicadores positivos observados en determinados rubros, la mejora industrial sigue siendo heterogénea y con fuertes diferencias según el tamaño de las empresas y la actividad desarrollada.
El mercado interno aparece como uno de los principales focos de preocupación. Casi la mitad de las firmas consultadas aseguró haber experimentado una caída en sus ventas locales durante abril, un dato que confirma las dificultades que enfrenta el consumo para consolidar una recuperación sostenida.
Las exportaciones tampoco lograron escapar de la tendencia negativa. Cerca de un tercio de las industrias relevadas reportó una reducción en sus ventas al exterior, evidenciando que las dificultades no se limitan exclusivamente a la demanda doméstica.
El informe destaca además la situación particularmente compleja que atraviesan las micro y pequeñas empresas industriales. Dentro de este segmento, más de cuatro de cada diez firmas registraron una baja en su producción, mientras que la caída de las ventas afectó a más de la mitad de los establecimientos consultados. La menor escala productiva y las dificultades para absorber costos aparecen entre los factores que explican la mayor vulnerabilidad de este universo empresarial.
En paralelo, comienzan a observarse señales de deterioro en el mercado laboral industrial. Según la encuesta, aproximadamente tres de cada diez empresas medianas y grandes informaron reducciones en sus dotaciones de personal, un dato que preocupa tanto al sector empresario como a las organizaciones sindicales vinculadas a la actividad manufacturera.
La publicación del relevamiento se produce pocos días después de que la propia UIA advirtiera sobre una nueva desaceleración de la actividad industrial durante abril. Entre las causas señaladas figuran la persistente debilidad del consumo, la retracción de la construcción y las dificultades que enfrentan distintos sectores frente al incremento de las importaciones.
El escenario resulta especialmente sensible para ramas industriales con alta generación de empleo, como la textil, la metalmecánica, el calzado y otras actividades manufactureras que vienen acumulando meses de caída en la producción y una menor utilización de la capacidad instalada.
Frente a este panorama, empresarios y trabajadores coinciden en la necesidad de monitorear la evolución de la actividad durante los próximos meses. Mientras algunos indicadores macroeconómicos muestran señales de estabilización, buena parte del entramado industrial continúa enfrentando desafíos para recuperar niveles de producción, sostener el empleo y mejorar sus perspectivas de crecimiento.
