Gremiales | 02 de enero
El Gobierno dictó la conciliación obligatoria y frenó el paro de controladores aéreos en plena temporada de vacaciones
El Gobierno nacional dictó la conciliación obligatoria en el conflicto con los controladores de tránsito aéreo, lo que dejó sin efecto, por el momento, las medidas de fuerza que amenazaban con afectar los vuelos en los días previos a Navidad y Año Nuevo, en pleno inicio de la temporada alta de vacaciones.
La decisión fue adoptada por la Secretaría de Trabajo de la Nación y confirmada por fuentes de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), estableciendo el cese inmediato de las acciones gremiales impulsadas por la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA).
Desde el punto de vista operativo, la medida garantiza la normal prestación del servicio esencial de navegación aérea en todo el país. Tanto los vuelos de cabotaje como los internacionales se desarrollan según lo programado, despejando la incertidumbre que se había generado entre miles de pasajeros en la antesala de las fiestas de fin de año.
El conflicto entre ATEPSA y EANA es de carácter salarial. Los trabajadores reclaman una recomposición de haberes acorde a la inflación, al advertir una fuerte pérdida del poder adquisitivo durante el año. Ante la falta de avances en las negociaciones paritarias, el gremio había resuelto escalar el conflicto mediante lo que definió como “medidas legítimas de acción gremial”.
A diferencia de un paro total, los controladores habían anunciado interrupciones intermitentes del servicio, que incluían la suspensión de autorizaciones de despegue en determinados bloques horarios, aunque siempre garantizando los aterrizajes, los vuelos sanitarios y las emergencias, por razones de seguridad operacional.
El plan de lucha, ahora suspendido, era escalonado y estaba previsto entre el 17 y el 29 de diciembre, afectando a la aviación comercial, ejecutiva y general en franjas horarias rotativas, coincidentes con días críticos del calendario turístico.
Desde el punto de vista jurídico, el dictado de la conciliación obligatoria retrotrae el conflicto al estado previo, obligando a ATEPSA a levantar todas las medidas de fuerza y a EANA a abstenerse de aplicar sanciones, además de sentar a ambas partes en una mesa de negociación bajo la supervisión del Estado.
De esta manera, se abre un plazo de 15 días hábiles de negociación forzosa para intentar alcanzar un acuerdo salarial definitivo, sin afectar a los usuarios del transporte aéreo.
A través de un comunicado, EANA destacó que “gracias a las gestiones realizadas por el Gobierno nacional se logró restablecer la previsibilidad y brindar tranquilidad a miles de argentinos y pasajeros de todo el mundo, que podrán viajar sin inconvenientes durante los últimos días del año”. Además, aseguró que “las operaciones aéreas se desarrollan con total normalidad en los aeropuertos de toda la República Argentina”.
