Gremiales | 07 de febrero
Aguiar cuestionó a la CGT por no llamar a un paro general y habló de una “oportunidad desperdiciada” para el movimiento obrero
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, lanzó duras críticas contra la conducción de la CGT por no convocar a un paro general el próximo 11 de febrero, fecha en la que el Senado de la Nación tiene previsto debatir el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional.
Para el dirigente estatal, la decisión de la central obrera representa “una oportunidad perdida para el movimiento obrero argentino” y debilita la posibilidad de enfrentar de manera unificada una iniciativa que, según advirtió, implica un retroceso histórico en materia de derechos laborales.
“Confrontar en unidad una reforma laboral que aniquila derechos conquistados nos daba la posibilidad de recuperar una parte importante de la confianza que la sociedad ha perdido en sus representaciones sindicales”, sostuvo Aguiar, quien remarcó la necesidad de una respuesta contundente frente al avance de la flexibilización laboral.
En ese sentido, el titular de ATE señaló que existe un reclamo social claro hacia las instituciones democráticas. “El pueblo exige que cada institución cumpla el rol que le asigna la democracia. En el caso de los sindicatos y las centrales obreras, ese rol es la defensa incondicional de los intereses de los trabajadores y sus familias”, afirmó.
Aguiar también comparó la actual situación con la respuesta sindical frente al DNU 70/2023 y cuestionó la falta de coherencia en la estrategia de la CGT. “¿Cómo se explica que se haya ido al paro contra aquel decreto y ahora, cuando se profundiza la flexibilización y se pretende consolidar un esquema de precarización y explotación sin precedentes en democracia, no se convoque a una medida de acción directa?”, planteó.
Finalmente, el dirigente fue aún más duro con los sectores que privilegian el diálogo con el Gobierno. “Los trabajadores estamos marchando directo al matadero. La postura dialoguista de algunos dirigentes puede llevar al movimiento obrero a la extinción”, concluyó.
