Gremiales | 05 de febrero
Techint reduce su estructura y deja en riesgo a más de un centenar de trabajadores en la planta General Savio
El Grupo Techint profundizó su proceso de ajuste en el complejo siderúrgico de General Savio, en Ramallo, con el cierre de una de sus empresas tercerizadas y la consecuente pérdida de puestos de trabajo. La medida impactó directamente sobre Tecsesi S.A., firma del propio holding dedicada a tareas de limpieza pesada industrial, que dejó de operar en la planta y afectó a unos 280 trabajadores.
Como parte de la reestructuración, Ternium Argentina incorporó a su plantel permanente a aproximadamente 170 operarios que hasta ahora se desempeñaban bajo el esquema de tercerización. Sin embargo, el resto de la dotación —alrededor de 110 personas— quedó sin una reubicación definida y enfrenta un escenario concreto de desempleo.
Desde la seccional San Nicolás de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) reconocieron la gravedad de la situación y señalaron que se están realizando gestiones para intentar absorber a los trabajadores excedentes en otras empresas del cordón industrial. No obstante, admiten que las posibilidades son limitadas debido a que la mayoría de las contratistas atraviesa procesos similares de reducción de costos y achique de personal.
La salida de Tecsesi del predio industrial se inscribe en una política de ajuste que Ternium viene implementando desde finales de 2024, orientada a reducir gastos operativos en un contexto de caída de la actividad. Según fuentes gremiales, este proceso no solo afecta a una empresa en particular, sino que podría derivar en un impacto laboral más amplio dentro del complejo siderúrgico.
La preocupación sindical se ve agravada por un escenario económico adverso para la industria del acero. La menor demanda interna y el incremento del ingreso de acero importado, especialmente de origen chino, presionan sobre los niveles de producción y empleo, generando incertidumbre sobre el futuro del sector.
El achique del grupo que encabeza Paolo Rocca se produce, además, en medio del cruce público entre Techint y el Gobierno nacional, y vuelve a poner en el centro del debate el costo social de los procesos de reestructuración empresaria en una de las principales plantas siderúrgicas del país.
