Gremiales | 04 de febrero
Tras imponerse en Tucumán, “Cacho” García avanza sobre Capital y apunta a disputar el poder de Acuña en el gremio de estaciones de servicio
El mapa sindical de los trabajadores de estaciones de servicio comenzó a reconfigurarse y anticipa un 2026 de alta tensión interna. Luego de una victoria clave en Tucumán, la Federación del Interior, alineada con Juan “Cacho” García, se prepara para dar el próximo paso: competir por la conducción de la seccional Capital y Provincia de Buenos Aires, el distrito más numeroso y estratégico del país. El objetivo es claro: erosionar el histórico poder territorial de Carlos Acuña, extriunviro de la CGT.
El antecedente inmediato se dio en el norte argentino. En Tucumán, una lista opositora vinculada a García logró desplazar al oficialismo que respondía a Acuña, arrebatándole la conducción del sindicato local de empleados de estaciones de servicio. El resultado electoral, definido el mes pasado, fue leído dentro del gremio como una señal de alerta para la conducción nacional.
Con ese triunfo como plataforma, la Federación del Interior ya puso la mira en la próxima gran disputa: las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, donde se concentra la mayor cantidad de afiliados del sector. Allí, Acuña deberá defender la conducción del SOESGYPE frente a la Agrupación 27 de Agosto – Lista Celeste y Blanca, que buscará capitalizar el descontento interno.
Desde el espacio opositor cuestionan con dureza a la actual conducción. “La Comisión Directiva está integrada por personas que no provienen de la actividad”, sostienen, en referencia al esquema dirigencial que hoy encabeza Carlos Acuña junto a su hijo. Ese discurso apunta a interpelar a la base gremial y a marcar diferencias con el modelo sindical que propone la Federación del Interior.
García conoce el terreno: fue titular del SOESGYPE antes de su ruptura política con Acuña y ahora busca recuperar protagonismo en el sindicato. Actualmente ocupa cargos de peso en distintas estructuras del movimiento obrero, como la Secretaría de Energía de FITESGRA, la Secretaría Gremial de las 62 Organizaciones y la Secretaría de Actas de la CATHEDA. Desde esos espacios, intenta articular una ofensiva que le permita volver al centro de la escena.
La disputa, que hasta ahora se desarrolló con bajo perfil, comienza a ganar visibilidad y promete profundizarse en los próximos meses. En juego no solo está la conducción de una seccional clave, sino el equilibrio de poder dentro de uno de los gremios más relevantes del sector energético y del sindicalismo confederado.
