Gremiales | 31 de enero
Golpe a Techint en Vaca Muerta: una firma india ganó la licitación de caños y vuelve la amenaza de cierre en Tenaris
La disputa por la provisión de insumos clave para el desarrollo de Vaca Muerta sumó un nuevo capítulo de alto voltaje. La adjudicación del contrato para la fabricación de los caños del gasoducto destinado a la exportación de Gas Natural Licuado (GNL) quedó en manos de la empresa india Welspun y dejó fuera de juego a Tenaris, la histórica proveedora del Grupo Techint. La decisión reavivó la advertencia que meses atrás había lanzado Paolo Rocca sobre un posible cierre de la planta SIAT Tenaris y puso en alerta a cientos de trabajadores.
A fines de 2025, el propio Rocca había sido tajante: si la Argentina optaba por importar caños para obras estratégicas, la continuidad de la planta ubicada en Valentín Alsina quedaría seriamente comprometida. Aquella advertencia estaba atada a la licitación de los tubos para el gasoducto de casi 500 kilómetros que unirá la cuenca neuquina con la costa de Río Negro, pieza central del esquema exportador de GNL.
La definición conocida ahora confirmó el escenario más adverso para Techint. Welspun, un conglomerado industrial de origen indio, se impuso en una licitación privada frente a más de una decena de oferentes internacionales y se quedó con un contrato estimado en alrededor de 200 millones de dólares. Según fuentes del sector, la propuesta ganadora fue hasta un 40% más barata que las alternativas locales y ofreció condiciones de financiamiento más flexibles, un factor clave para los impulsores del proyecto.
El revés tiene un fuerte peso simbólico. Durante décadas, Tenaris fue el proveedor casi excluyente de tuberías para los grandes gasoductos y oleoductos del país. Su desplazamiento refleja el cambio de época en el desarrollo energético argentino, donde la competitividad de costos y el acceso al financiamiento pesan cada vez más que la tradición industrial o el origen nacional de los insumos.
El gasoducto forma parte del proyecto liderado por el consorcio Southern Energy, integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, que apunta a habilitar exportaciones de GNL a partir de 2027. En un negocio de márgenes ajustados y fuerte competencia internacional, la reducción de costos se volvió un criterio decisivo, incluso si eso implica relegar a proveedores locales.
Desde Techint sostienen que los caños producidos por Tenaris presentan estándares de calidad superiores a los importados, aunque admiten que sus precios suelen ubicarse entre un 10% y un 25% por encima de los valores internacionales. En una obra de esta magnitud, esa diferencia puede traducirse en sobrecostos de decenas de millones de dólares, un argumento que terminó inclinando la balanza.
La resolución de la licitación reabre un debate de fondo: hasta dónde priorizar la competitividad para garantizar inversiones estratégicas y hasta dónde proteger la industria nacional como generadora de empleo y valor agregado. Para el sector energético, la elección de Welspun responde a la necesidad de asegurar la viabilidad económica del proyecto. Para la industria, en cambio, perder contratos de este calibre implica menos actividad, riesgo de cierres y mayor dependencia del exterior.
Con el contrato ya definido, la atención se centra ahora en el futuro de la planta SIAT Tenaris y en la decisión que adopte Paolo Rocca frente a un escenario que dejó de ser hipotético. El caso vuelve a exponer, con crudeza, la tensión entre costos, producción nacional y empleo en un momento clave para la estrategia energética de la Argentina.
