Lunes 16 de Marzo de 2026

Gremiales | 16 de marzo

El empleo registrado cerró 2025 con fuerte deterioro: se perdieron más de 106.000 puestos y creció el monotributo

El mercado laboral argentino terminó 2025 con una fotografía que refleja un cambio profundo en la calidad del empleo. Aunque el número total de trabajadores registrados se mantuvo prácticamente estable, la composición del empleo mostró una tendencia clara: caen los puestos asalariados y crece el trabajo independiente, especialmente bajo el régimen de monotributo.

Los datos difundidos por la Secretaría de Trabajo, elaborados a partir del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), indican que el empleo asalariado registrado retrocedió 1% interanual, lo que equivale a 106.200 puestos menos en comparación con diciembre de 2024.

La caída abarcó a distintos segmentos del mercado laboral: sector privado, sector público y empleo en casas particulares, aunque el impacto más fuerte se registró en el ámbito privado.

Avanza el trabajo independiente

Mientras los empleos con relación de dependencia retrocedían, el trabajo independiente mostró una expansión. Durante 2025 creció un 3,8%, lo que implicó 104.800 trabajadores más bajo modalidades autónomas.

El incremento estuvo impulsado principalmente por el monotributo, una figura que si bien permite formalizar actividades económicas, suele estar asociada a ingresos más inestables y menor cobertura de derechos laborales que el empleo asalariado tradicional.

De esta manera, el aumento del trabajo independiente terminó compensando estadísticamente la pérdida de puestos con relación de dependencia, manteniendo casi sin variaciones el total de trabajadores registrados.

Una tendencia que viene desde 2023

El deterioro del empleo formal no es un fenómeno reciente. De acuerdo con la serie histórica del SIPA, la destrucción neta de puestos comenzó en septiembre de 2023 y se profundizó durante 2024.

Si bien hacia fines de ese año se registró una leve recuperación, durante 2025 la dinámica volvió a mostrar signos negativos.

Entre junio y diciembre del año pasado, el empleo privado acumuló siete meses consecutivos de caídas, con una pérdida cercana a 96.800 puestos de trabajo.

En términos más amplios, desde septiembre de 2023 hasta diciembre de 2025 el sector privado registró una reducción aproximada de 150.000 empleos formales.

Impacto de la recesión

El retroceso del empleo se da en un contexto de ajuste económico, caída del consumo y retracción de la actividad, factores que impactaron con especial fuerza en sectores intensivos en mano de obra.

La industria, la construcción y el comercio aparecen entre las ramas más afectadas por la pérdida de puestos de trabajo en el período analizado.

 

En ese escenario, el avance del monotributo y de otras formas de trabajo independiente se consolida como una de las principales vías de inserción laboral, aunque con condiciones más frágiles que el empleo asalariado tradicional.

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