Gremiales | 13 de febrero
Proponen habilitar la sindicalización policial como salida estructural a los conflictos salariales
En medio de la crisis salarial que atraviesa la policía de Santa Fe, el secretario general del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB), Marcelo Peretta, planteó la necesidad de habilitar la sindicalización de las fuerzas de seguridad como una solución de fondo para evitar conflictos recurrentes.
El dirigente sostuvo que permitir la organización gremial de los efectivos —aunque sin derecho a huelga— es el único mecanismo capaz de garantizar negociaciones salariales estables y previsibles. “Todos estamos preocupados por el reclamo salarial de los policías, pero nadie plantea la verdadera solución”, afirmó.
Organización sindical sin derecho a huelga
Peretta explicó que la sindicalización permitiría a los policías negociar salarios, condiciones laborales, cobertura de salud, capacitación y equipamiento, en un esquema similar al que rige para otros trabajadores, pero con limitaciones propias del carácter esencial de su función.
“Deben tener derecho a organizarse y negociar, pero no a realizar huelgas que dejen sin seguridad a la población”, aclaró el referente gremial, quien propuso un modelo de representación sindical sin posibilidad de medidas de fuerza.
Según remarcó, este tipo de organización está contemplado en convenios internacionales promovidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), aunque en la Argentina la sindicalización policial fue rechazada tanto por el Ministerio de Trabajo como por fallos judiciales.
Experiencias internacionales y debate local
El titular del SAFYB señaló que existen antecedentes en varios países donde los efectivos cuentan con representación gremial, entre ellos Uruguay, Brasil, Italia, España, Canadá y Estados Unidos, donde los sindicatos policiales negocian condiciones laborales sin comprometer la prestación del servicio.
Para Peretta, el actual debate sobre la reforma laboral abre una oportunidad para retomar la discusión. Consideró que, si la actividad policial es reconocida como un servicio esencial sin derecho a huelga, también debería garantizarse el derecho a la organización sindical como contrapartida.
“El problema hoy es que las soluciones dependen de decisiones políticas coyunturales que resuelven la crisis de manera temporal, pero no abordan el problema estructural”, advirtió.
La propuesta vuelve a poner en agenda un debate histórico en la Argentina: el encuadre laboral de las fuerzas de seguridad y los límites entre el derecho a la sindicalización y la obligación del Estado de garantizar la seguridad pública sin interrupciones.
